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Mirada de los artistas
Iconografía de los Mártires
del Coll

Lo que sigue no es una
crítica de arte, para la que no estoy preparado, sino el
inventario de las diferentes "miradas"
con que los artistas se han acercado a los mártires del Coll. Lo
divido en Pinturas y
Pósters, que incluyen diferentes técnicas pictóricas y el uso
y manipulación digital de fotografías.
Agradeceremos que nos avisen si detectan algunos fallos o
ausencias.
PINTURAS
1. Cuadro de Leita
Fue la primera
representación pictórica, encargada por el P. Josep Amengual,
párroco del Coll, Barcelona, a la pintora
Pilar Leita. Se conserva en aquel Santuario.
El crítico Rafael Manzano ya señalaba hace más de 40 años los
rasgos que luego se convertirían en característicos de esta Causa
de Beatificación:
“No se trata ya
de hacer una pintura desgarrada y acusadora, sino aleccionadora.
Estos mártires caídos bajo el odio, no derramaron su sangre para
estimular odio, sino para abonar amor. Así vio el tema Pilar Leita
y, después de una tremenda peripecia -tuvo que reconstruir las
imágenes por fotografias de los mártires, después de consumada su
muerte violenta- nos la compuso dentro de una atmósfera densa,
pero lírica. En fila, como estuvieron ante el trágico paredón; uno
de ellos, con el ramo de sarmientos con el que quiso apagar el
fuego de su Iglesia; otro, con el sagrado cáliz; otro, con la
bandeja plateada y la roja estola del martirio. Y el último, joven
flor de los jardines de la Iglesia, con un ramo de rosas blancas,
símbolo de su inocencia ante los fusiles de sus enemigos.
Ha empleado
Pilar Leita, en esta obra, unos empastes vigorosos: las figuras
muy trabajadas, quedan, sin embargo fundidas con el fondo como
nimbadas de irrealidad. No hay tortura en sus gestos, ni rebeldía
en su destino -como en los héroes de los fusilamientos goyescos-
sino santa resignación y esperanza de comparecer, ante el
Juez Supremo, en la buenaventuranza eterna” (30.11.1961 en la
prensa catalana).
2. Cuadro de Joan Lluís Rullan
Pintor nacido en
Sóller, fue autodidacta y luego estudiante de Bellas Artes en su
etapa de misionero de los Sagrados Corazones. Una vez que se
secularizó, acabó dedicándose a la pintura, destacando sobre todo
por sus marinas de la Calobra.
Hizo una copia del cuadro de Leita, que se conserva en Sant
Honorat (Mallorca), de rasgos más serenos y luminosos.
En el Convento de Sóller se presenta estos días a la veneración
pública, un retrato del beato Pau Noguera. Con porte distinguido
sobre un amarillo dorado; clerical, vistiendo gabán y alzacuellos
que problablemente nunca usó el Hermano; y con el gesto
napoleónico de la mano en faltriquera, que le da un aire reservado
y distante.
3. Cuadro de Pascual de Cabo
El Santuario de Lluc, en su proyecto de exponer todos los santos
de la Iglesia de Mallorca, confió el cuadro de nuestros mártires
al pintor y retratista de Alicante Pascual de Cabo. Afincado entre
Mallorca y Sevilla, es bastante conocido por su estilo colorista y
sus retratos de personajes famosos. Se le asignó el tema:
"Sangre
y Agua",
inspirado en el manantial que brota del llanto por el hijo único
del profeta Zacarías. La sangre viene sugerida por unos arreboles
rojizos de tormenta, mientras que el agua de un surtidor invade la
parte central:
La capilla bautismal donde está expuesto resalta su simbolismo
pascual. Pero probablemente el cuadro carece de más mística
espiritual, con una expresión más victoriosa en los rostros de los
bienaventurados.
4. Cuadros latinoamericanos
Fabián Carbonell es un
joven pintor argentino, que ya había pintado un Resucitado Gaucho
y un mural sobre los mártires de América Latina en nuestra
parroquia Jesús Salvador, de Buenos Aires.
El P. Joan Arbona
inspiró este cuadro, como una gran obra colectiva, llena de
movimiento:
"Los
Padres de rojo, los Hermanos de seglar, el mismo Cristo
identificado por la llaga del costado que acompaña al Pueblo
Latinoamaricano, la torre ardiendo, el amanecer que alumbra
después de la tormenta... Un cuadro lleno de gente: Las
Franciscanas, Prudencia con su marido Ezequiel, la viejita
paralítica, los niños y el monaguillo azul, la negra descendiente
de esclavos o inmigrante clandestina... El trigo y el racimo, las
flores y el laurel, el cordero inocente y degollado, la alianza
matrimonial y el gran abrazo de reconciliación. Todo como un gran
Domingo de Ramos y Palmas, antesala de la Pascua de Resurreccion"
(J. Reynés,
"Carta
de Argentina"):
Alguno pregunta quiénes
son los mártires entre tanta gente. La respuesta es: Lo importante
es el pueblo mártir y la invitación a que todos aportemos nuestro
testimonio en el seguimiento de Jesús.
Es la representación reproducida en la estampa de los mártires.
Después de la beatificación nos llega foto de otro cuadro,
encargado por el P. Olivier Lotele, camerunés que trabaja en
Valcheta (Prov. de Río Negro de La Patagonia), a la también
argentina Carolina Liberti.
Los parámetros son los mismos de América Latina, con el Traspasado
en el centro. Posiblemente se dé un paso más en la figuración de
los caracteres más indígenas y más afros (por ej. la señora
Prudencia tiene muy poco de catalana, y el joven Pau ya tiene poco
que ver con el novicio modesto y timorato que no había salido de
Sóller). Los mártires ya no son sólo nuestros, de nuestra Europa
y de nuestros grupos religiosos, sino de la Iglesia universal.
5. Representaciones de las
franciscanas
Dos
grandes óleos del palmesano Josep Sancho de la Jordana,
dedicados a Sor Catalina y a Sor Miquela. Se guardan en la casa
fundacional de Pina y en las parroquias de sa Pobla y Petra. De
carácter naïf, postura hierática, colores vivos y expresivos,
tanto en la mirada de las retratadas (que miran con fijeza al
espectador) como en las pinceladas de color que combina los de la
gama de los fauvistas. Símbolos tradicionales muy destacados:
hábito azul, cordón franciscano, rosario y breviario, el laurel y
la palma, lirios de pureza y flores encarnadas. El de sa Pobla
presenta también el campanario parroquial como signo identitario.
Las franciscanas han hecho también un intento de aproximación a
los jóvenes, de mano del pintor y caricaturista
Manuel López. En un estilo de
cómic, ha pintado una acuarela de las dos
mártires y algunas escenas
"d’escoleta
de monges"
y de visita a los enfermos, con una ambientación muy cuidada.
Aunque perteneciente a otra disciplina, anotaremos aquí los bustos
realizados por un sobrino de Sor Catalina, el escultor Rafael
Caldés Crespí. El bronze se ha instalado en Pina y los bocetos de
fango en las dos parroquias nativas.
POSTERS
Primero intercambiamos
una amplia lluvia de ideas sobre la imagen de los mártires que
queríamos proyectar. La mayoría concordaba en un mensaje de
reconciliación y no de enfrentamiento.
¿Qué imágenes de los
mártires queríamos presentar hoy?
Prudencia ya se estaba
promocionando como la laica valiente y comprometida, enamorada del
marido, patrona de los laicos misioneros. Lo que no contábamos es
que en los cuadros argentinos acabara pareciendo una mulata.
A Miquel Pons lo
presentaríamos como el primer blauet santo, capaz de animar la
captación de blauets y la pastoral infantil.
Los dos Hermanos parece que se tendrían que desclericalizar,
especialmente Pau (sin sotana, con corbata... En Argentina lo
querían con cuello abierto y no burgués). Es curioso como Fabián
lo pintó confianzudo, tomando a Jesús por el brazo, y Carolina lo
vistió como un joven de hoy, con un pantalón ajustado que hubiera
horrorizado al maestro de novicios... (foto 9
1. Póster de Jaume Falconer
Jaume Falconer es profesor de diseño de la Universitat de les
Illes Balears y buen amigo nuestro. Con el que esto escribe
creamos el póster más politizado, pero también el más carismático:
El choque producido por el enfrentamiento de las dos Españas, la
superación en una cruz llena de energía que regenera el cosmos, la
interpretación de la lanzada del costado, el eslógan que se
constituiría en definitivo:
"Dieron
la vida por la Misericordia y la Reconciliación":
El póster gustó mucho, aunque no a todos. Algunos opinaban que
necesitaría una explicación previa. Por esto se publicó con un
texto adjunto, en tres idiomas. Tuvo buena aceptación entre un
cierto público y, cuando se hizo la catequesis, deparó grandes
sorpresas de parte del sufrido pueblo de otras latitudes.
2. Posters de Ricard Janer
El P. Ricard, msscc, empezó por trabajar las siluetas y luego las
caras ampliadas de los siete. Probablemente su principal aporte
estuvo en crear el grupo de los Mártires del Coll, que recibe su
riqueza de la teología postconciliar: De la unión de hombres y
mujeres, de presbíteros, religiosos/as y laicos:
Algunos han seguido
presentando a los mártires individualmente, pero de ahora en
adelante no podrá soslayarse que son "los
mártires del Coll". Una realidad eclesial,
que ellos todavía no sospechaban el 36, y que puso a luz el
Vaticano II: "Todos estamos llamados a la
santidad".
Con este diseño se colgaron grandes banderolas de lona (200 x 283)
en iglesias y fachadas.
3. Póster de Andreu Martí Cardona
Andreu es un antiguo blauet de Lluc, fotógrafo profesional, que se
puso al servicio del santuario después de jubilarse. Hasta el
momento ha hecho un gran trabajo en la digitalización del archivo
fotográfico:
También manipuló y
mejoró con ilusión las fotos que le solicitamos y que se han
servido para actualizar la
www.msscc.org y la sección de Presentaciones/Pósters sobre los
mártires.
De él es la imagen de Miquel Pons vestido de blauet junto a la
Moreneta, las
siete
siluetas sobre un cielo apocalíptico, el racimo maduro exprimido
en el lagar, los dos grupos repartidos sobre el lugar de martirio
(C/ Santuaris y La Rabassada cerca del Tibidabo).
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