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De cómo ha seguido los medios
de comunicación
la beatificación de nuestros
mártires

Diario de
Mallorca
Decir alguna palabra sobre el seguimiento que los medios de
comunicación social han hecho sobre la beatificación de nuestros
mártires es algo que conlleva cierto riesgo cuanto menos de
excesiva parcialidad.
Efectivamente así va a ser. Ya de entrada soy consciente de que no
estoy en condiciones de darle un enfoque exhaustivo. Simplemente
voy a comentar alguna percepción de lo que han reflejado en los
artículos de la prensa escrita, dividiéndola en tres partes.
Primera.
Las noticias estrictamente informativas, las más abundantes, y
que, de una forma bastante objetiva y más o menos extensa, han
comunicado los datos de los actos celebrados en Roma. Incluso han
dado unas pinceladas tanto sobre la vida como acerca del acto del
martirio sufrido por el grupo de, los que hemos convenido en
llamar, los Mártires del Coll. Por el hecho que servían a esta
barriada obrera situada en la parte alta de Barcelona. Podemos
decir que fundamentalmente se han limitado a describir con
simpatía los preparativos, viajes a Roma (escenas de aeropuerto e
interior del avión), identidad y origen de los grupos que asisten
a la celebración en la Plaza de San Pedro, con algunas
concreciones de familiares y anécdotas de celebración. Desde luego
sin estar exentas de cierta graciosa inexactitud en los datos y en
los términos del lenguaje. Pero ya se sabe, el periodista, por
profesión, debe hablar de todos los temas, incluso de los que
desconoce, y esto tiene su complejidad.
Segunda.
Diferentes medios han ido publicando una serie de artículos
críticos con la causa. Se centran principalmente en considerar la
beatificación un reconocimiento público a unas personas
políticamente de derechas y que murieron en la guerra civil, y
piden que se homenajee también a las personas de izquierdas que
fueron asesinadas. Consideran que la Iglesia debería pedir perdón
por su afinidad y apoyo al régimen del grupo que ganó la guerra.
Ven con recelo el hecho de la coincidencia de la beatificación por
parte de la Iglesia con la presentación de la ley de memoria
histórica por parte del Gobierno del Estado. Se analiza e incluso
ironiza, se argumenta y relaciona temas con un enfoque algo
confuso. No obstante dichos escritos deben hacernos pensar qué hay
de búsqueda y veracidad en estos cuestionamientos.
Tercera.
Pocos han sido los artículos de reflexión en los que se hace
patente el sentido profundo del testimonio de nuestros hermanos y
hermanas mártires; el significado que podemos captar desde una
perspectiva creyente y reconciliadora. Como muestra quisiera
destacar uno de ellos - cargado de sentido común, rigor histórico
y fundamento teológico - el que el sacerdote Gabriel Amengual,
publicó en el Diario de Mallorca el mismo 28 de octubre, día de la
beatificación. Voy a entresacar y traducir algunos párrafos con la
mayor fidelidad al texto original:
...conviene
tener claro que la declaración de beato (o santo) no se hace por
haber formado parte de un bando u otro, sino por el hecho que
murieron a causa de la fe ... el caso de las dos franciscanas (y
de una manera semejante el de los misioneros de los sagrados
corazones), que son los casos de los cuales me he informado, me
parece de una transparencia extraordinaria ... si dejamos el plano
puramente personal e incorporamos la consideración del contexto
histórico y social, hemos de entender el argumento según el cual
la muerte de los inocentes era la venganza contra el poder
conservador de la Iglesia Católica ... pero una cosa no justifica
la otra porque nos encontraríamos con una clara justificación del
terrorismo ... no se puede confundir la lucha política con el
asesinato, ni identificar a las personas con las estructuras
sociales y culturales o políticas del momento ... y si dejamos el
pasado y volvemos a la actualidad vemos que es de uso normal y
corriente que todos los grupos recuerden los suyos (calles
dedicadas a Manuel Azaña, Pablo Iglesias, Emilio Darder) y a este
caso, del cual no se discute la legitimidad, se añade que, dando
estos nombres a calles públicas, se les tributa un honor público
que no se da a los mártires, sino sólo un recuerdo y un
reconocimiento puramente eclesiales, confesionales ... de los
cuales quiero reivindicar su inocencia y su carácter conciliador,
lo cual nos obliga a nosotros y nuestra manera de recordarlos ...
el mártir es aquel que, dando testimonio de su fe hasta dar la
vida, imita la muerte de Jesús, que asumió la injusta condena y la
muerte, convirtiendo la muerte en encuentro no sólo entre cielo y
tierra, Dios y el hombre, sino también entre todos los hermanos.
Finalmente quiero resaltar la valiosa
aportación, cercanía y disponibilidad de dos medios de iglesia:
El Full Dominical,
publicado semanalmente en soporte papel y en formato digital, que
encontramos de forma anticipada en la web
www.bisbatdemallorca.com de la diócesis de la isla, y que bajo
la dirección de Mn. Eugeni Rodríguez Adrover, ha realizado un
seguimiento continuado no sólo de la beatificación en Roma y de la
Eucaristía de la Seu (10 de noviembre), sino de todo el proceso,
anunciando cada uno de los actos formativos y celebrativos,
conferencias, presentaciones de libros, pósters, dípticos y otros
materiales, que puntual y fielmente ha realizado al menos en ocho
ocasiones este eficaz medio.
La página web de los Misioneros de
los Sagrados Corazones,
www.msscc.org , la cual con la actualización constante de la
mano del P. Jaume Reynés Matas, Prior de Lluc, ha estado abierta
en todo momento a nuevas publicaciones, y bien dotada de recursos.
Agradecemos a todos los profesionales y
aficionados voluntarios el trabajo informativo realizado en los
diferentes ámbitos.
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