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Catequesis sobre el martirio

Mártires del
Coll
"No hay amor más
grande, que dar la vida por los amigos" (Jn 15, 13)
0.- INTRODUCCIÓN
Afrontar el martirio catequéticamente es una tarea que, a priori,
resulta difícil; más aún cuando nuestra sociedad vive momentos de
vorágine económica y la muerte sólo se ve a través de la
televisión, y nunca se toca de cerca.
La muerte, en nuestra sociedad, es vista en todo caso como
tragedia... El terrorismo, los accidentes de carretera, una
enfermedad terminal. En otros casos, se niega la muerte de seres
queridos a los niños y se les intenta "engañar" negando esta
realidad dolorosa que forma parte ineludible de nuestra vida.
Los mártires están por encima de las trágicas circunstancias que
los han llevado a la muerte. Con su beatificación se trata, ante
todo, de glorificar a Dios por la fe que vence al mundo (Jn 5, 4)
y que trasciende las oscuridades históricas y las culpas de los
hombres.
Los nuevos mártires de España

Santuario de
Barcelona donde los Mártires del Coll sirvieron hasta dar la vida
Podemos destacar como rasgos comunes de estos nuevos mártires los
siguientes: fueron hombres y mujeres de fe y oración,
particularmente centrados en la Eucaristía y en la devoción a la
Santísima Virgen. Por ello, mientras les fue posible, incluso en
el cautiverio, participaban de la Santa Misa, comulgaban e
invocaban a María con el rezo del rosario. Eran apóstoles y fueron
valientes cuando tuvieron que confesar su condición de creyentes;
disponibles para confortar y sostener a sus compañeros de prisión;
rechazaron las propuestas que significaban minusvalorar o
renunciar a su identidad cristiana; fueron fuertes cuando fueron
maltratados y torturados; perdonaron a sus verdugos y rezaron para
ellos; a la hora del sacrificio, mostraron serenidad y profunda
paz, alabaron a Dios y proclamaron a Cristo como su único Señor.
Los mártires, que murieron perdonando, son el mejor aliento para
que todos fomentemos el espíritu de reconciliación. Que por el
testimonio y la intercesión de los mártires se vigorice nuestra
esperanza y se encienda nuestra caridad.
1.- OBJETIVOS
-
Saber que han
existido personas que, como Jesús, han dado la vida por otras
por ser fieles a unos valores humano-cristianos.
-
Investigar
los lugares donde nacieron y crecieron nuestros mártires.
-
Conocer a
fondo el testimonio de los primeros mártires de la Iglesia.
-
Hacer una
reseña de la Congregación religiosa a la que pertenecieron: los
Misioneros de los SS. Corazones.
-
Reconocer los
signos y símbolos del martirio cristiano.
-
Orar a Dios
dando gracias, sabiendo que contamos con unos intercesores que
nos ayudan a conocer mejor a quien lo dio todo por amor: Jesús
de Nazaret
-
Comprometernos en la búsqueda de un mundo más justo, desde
valores concretos: tolerancia, diálogo, reconciliación, paz y
justicia
2.- DESARROLLO DE OBJETIVOS
Saber
-
El
significado de la palabra "mártir".
-
Los signos
del martirio: la palma del martirio, la corona del martirio, el
significado del color rojo.
-
Los mártires
del Coll, cuidando del templo, de la liturgia; enseñando a
escribir y atendiendo pastoralmente a sus propios hermanos,
murieron sabiendo que todo formaba parte de su opción cristiana
y católica.
-
Los mártires,
como nuestros seres más queridos, nos esperan en el cielo junto
a quien lo dio todo por amor: Jesucristo
-
Que hay
muchos cristianos que han dado la vida por aquello que para
ellos era importante, como por ejemplo el P. Maximiliano Kolbe.
Investigar
-
¿Dónde
nacieron nuestros mártires?
-
Dibujar o
copiar un mapa de las Islas Baleares. Resaltar las ciudades o
pueblos donde crecieron nuestros mártires: Francesc Mayol (Vilafranca
de Bonany); Pau Noguera (Sóller); Simó Reynés (Mancor de la Vall);
Miquel Pons (Llubí).
-
Escribir una
historieta de los mártires, leyendo y conociendo a fondo la
historia de al menos dos mártires de la Congregación mSSCC.
-
Leer y
conocer el papel desempeñado por Dª. Prudencia Cañellas en esta
historia de martirio.
-
¿Qué
acontecimientos históricos dan inicio a la persecución religiosa
del año 1936?
-
A los
"mártires del silencio"; millones de personas asesinadas por la
violencia institucionalizada: el millón de muertos armenios, los
innumerables muertos de la dictadura comunista en la ex URSS y
durante el terror comunista, las guerras mundiales y el
exterminio judío, los 30 millones de muertos en las carestías
chinas de 1958 y 1962, los asesinatos de los negros de Sudán y
Rwanda, la violencia de las dictaduras en América Latina y los
asesinatos en Yugoslavia.
Conocer
-
Que el
martirio cristiano es una entrega de la propia vida a imitación
de quien lo dio todo por amor: Jesucristo
-
El testimonio
del primer mártir cristiano: Esteban (Hechos 6, 8-15; 7, 54- 60)
-
Y el de otros
mártires actuales como el P. Maximiliano Kolbe en los campos
nazis de exterminio.
Hacer
-
Una breve
reseña de los Misioneros de los SS. Corazones, desde los
contenidos de su página Web:
www.msscc.org (ver el bloc "Con el corazón en la mano").
-
Una biografía
del P. Joaquín Roselló y Ferrá, fundador de los Misioneros de
los SS. Corazones.
-
Un mural con
la obra social que realizan en el Tercer Mundo, desde la
Fundación Concordia
Reconocer
-
Los signos
del martirio: la palma del martirio, la corona del martirio, el
color rojo.
-
La relación
de estos símbolos, con los que consiguen "medallas en los juegos
olímpicos".
-
El sentido
cristiano dado por Pablo en 1ª Corintios 9, 24-27 y 1ª Corintios
15, 54-58.
-
La sangre de
los traspasados de nuestro tiempo: los inmigrantes que mueren en
el Estrecho, las pueblos de África condenados a muerte por una
economía mundial inhumana, los pobres de América Latina y Asia,
que quedan al margen del sistema de distribución de la riqueza.
Orar
-
Con la
lectura de algún relato sencillo donde los más pequeños
descubran que servir a los demás, por amor, puede llevar a la
entrega de la propia vida.
-
Escribiendo
una canción que resuma el sentido de martirio.
-
En torno a la
Palabra de Dios: relato de la muerte de Esteban (Hch 7, 54ss);
la muerte de Juan el Bautista (Mateo 14, 1- 12), etc.
-
Participando
en la Eucaristía (o en una celebración preparada para la
ocasión), donde hacemos memoria de la muerte y resurrección de
Jesús, esperando el día del Banquete final en torno a la mesa
del Reino.
Comprometernos
-
A dar a
conocer aquello que hemos estudiado y celebrado en la catequesis
martirial.
-
A dejarnos
invadir por aquellos valores concretos de nuestros mártires:
sencillez, humildad, trabajo, entrega generosa sin pedir
reconocimientos...
-
A intentar
que nuestra sociedad sea más solidaria y atienda a los "más
pequeños" de nuestro entorno: inmigrantes en búsqueda de una
vida más digna, ancianos abandonados, enfermos terminales,
grupos y ONGS que claman por una justicia que no llega.
-
A ser más
tolerantes: esto es... a no rechazar a nadie por sus ideas
políticas, o por sus creencias religiosas, o por ser
culturalmente distinto a mí, o por el color de su piel y lugar
de procedencia.
-
A conocer en
profundidad a Jesucristo, mártir del amor, y ejemplo de una vida
entregada.
-
A imitar a
nuestros mártires, actuando como niño, adolescente o joven
cristiano; con una pertenencia a la Iglesia de los mártires; con
una opción por la vida laical comprometida igual que D.
Prudencia Cañellas o desde la vida consagrada como nuestros
hermanos mártires Francesc, Simó, Pau y Miquel.
3.-
CATEQUESIS PARA NIÑOS
Destinatarios: Niños de 1º de E.
Primaria hasta 5º de E. Primaria.
Dinámica: "El espantapájaros" (cfr.
Material 1).
-
Cada profesor
habrá construido un espantapájaros. Es muy simple. Se buscan
palos de tamaño mediano, se unen en cruz, y luego se le viste
con ropa en desuso. No olvidar hacer por otro lado la cabeza
(fácilmente se puede hacer con un globo inflado y pegando mucho
papel) y algún objeto que represente el corazón del
espantapájaros.
-
El profesor
debe saber el cuento de memoria. No vale leerlo porque aburre a
los niños. Otra forma de presentarlo es prepararlo previamente
con los niños como una representación.
Desarrollo: Indicaciones para la
catequesis.
El relato es sencillo y muy claro para
niños de estas edades. No hay que caer en clasificar a los
personajes en buenos o malos, sino en resaltar el valor de la
entrega. El simbolismo es muy directo. De la purificación total
por el fuego hasta la entrega total, nace nueva vida para otros.
No olvidemos contar a los niños qué es
un espantapájaros. Muchos no han estado en un huerto porque en la
ciudad es difícil, pero es importante que primero se hagan la idea
del personaje.
Hay que aludir a elementos que
conforman la vida de las personas: el querer todo para sí; que de
nuestro corazón depende cambiar y ser diferentes, la sensibilidad
ante los problemas de los demás. Preguntar si conocen personas que
son capaces de darlo todo sin pedir nada a cambio.
No olvidar haber leído con detenimiento
la crónica sobre la muerte de nuestros mártires del Coll. No es
necesario hablar de cada uno de ellos a los niños. Se trata de que
tengan un idea aproximada del acontecimiento que vamos a celebrar:
la beatificación de estos hermanos nuestros por parte de la
Iglesia, como reconocimiento a la entrega de su propia vida por
amor a las gentes de su barrio, especialmente a los niños desde la
catequesis y la enseñanza.
Diálogo y catequesis:
-
¿Sabéis lo
que es un espantapájaros?
-
¿Cómo y para
qué lo construye este labrador? ¿Cumple el fin para el cuál esta
pensado?
-
¿Por qué el
espantapájaros estaba contento, cada vez que daba algo a quien
se lo pedía?
-
¿Qué pasó
finalmente con él?
-
¿Conocéis a
personas que hayan sido igual que el espantapájaros? ¿Es decir,
que lo hayan dado todo sin importar qué le pudiera suceder?
Presentación de los mártires: (cfr.
Material 2).

(Marcar la
foto de Pau, 1º izq en 2ª fila)
Pau desde su
más tierna infancia, formó parte del grupo de monaguillos.
Y tú, ¿cómo
participas en tu parroquia?
Para la acción:
-
Con los niños
más pequeños (1º, 2º y 3º de E. Primaria) se puede hacer un
taller donde ellos aprendan a construir un espantapájaros. Se
pueden utilizar tres palos chinos, la cabeza se puede hacer con
un globo pequeño y pegando papel. Para la ropa, utilizar la de
alguno de sus muñecos. Se rellena el cuerpo con algodón, y de
corazón, se puedo colocar una chuche o algo similar que se pueda
comer.
-
Hacer un
mural con las diferentes partes de un espantapájaros estilo
puzzle. Luego pueden colorearlo y pegarlo en su cuaderno de
clase (cfr. Material 3).
-
Recortar los
signos del martirio y pegarlos junto a la foto de alguno de
nuestros mártires (cfr. Material 4).
Orar y celebrar:
-
Hacer un
pequeño acto penitencial: cada niño escribe en un trozo de papel
una oración de perdón, por las veces que no sabe compartir, o
que le gana la avaricia y quiere todo para sí. Después la
tiramos a una urna. Decimos a los niños que luego será quemada,
para que muera lo malo y nazca en nosotros lo bueno, lo que vale
la pena.
-
Vamos a la
capilla y encendemos una vela a Jesús (sólo una por clase),
recitando una oración (cfr. Material 5).
-
Cantamos
todos juntos una canción relacionada con el martirio: "Danos un
corazón", "Hoy Señor te damos gracias", "Qué suerte es tener"...
Compromiso:
-
Ser
solidarios y compartir algo de lo mío, con los demás.
-
Aprender a
servir desde las cosas simples: ayudando a poner la mesa,
arreglando mi habitación, siendo ordenado con mis cuadernos y
libros, respetando a mis compañeros, profesores y a todas las
personas.
-
Pedir a mis
padres que me enseñen el lugar donde se reúnen los cristianos:
la parroquia, la capilla cercana a mi casa, la ermita de mi
pueblo.
4.- CATEQUESIS PRE-ADOLESCENTES
Destinatarios: Pre- adolescentes
de 6º de E. Primaria y 1º y 2º de ESO.
Dinámica: "Gracias Tejón" (cfr.
Material...).
Objetivo: Aceptar la muerte,
descubrir la vida.
Desarrollo: Indicaciones para la
catequesis:
Este relato es un extracto del libro de
Susan Valery, "Gracias Tejón". Los protagonistas son animales y
está dirigido a niños y adolescentes.
Algunos niños viven muy fuertemente la
angustia de la muerte. Esa angustia se traduce de muchas maneras:
miedo, soledad, abandono, falta de ilusión, abandono de las
obligaciones, tristeza... Por otra, los niños se preguntan qué
pasa con las personas que mueren; o qué injustas las enfermedades
o accidentes que se llevan a sus seres queridos. Hay que buscar
maneras de encontrar símbolos o explicaciones convincentes que les
ayude a entender que también la muerte es entrega, incluso de la
propia vida, por aquellos ideales que perseguimos o soñamos
alcanzar.
Nuestros seres queridos, igual que los
mártires o el propio Jesús, nos dejan un legado de valores
incalculables, que nos ayuda a nosotros a ser mejores personas y,
a la humanidad, a encontrar caminos lejos de todo odio, de toda
violencia, y cerca del encuentro, la reconciliación, la esperanza
de una vida digna.
Diálogo y catequesis:
-
Comenzar
hablando de Tejón: cómo era, qué hizo, qué les pasó...
-
A partir de
ahí, centrarse en la experiencia de la muerte...
-
¿Por qué no
le asustaba la muerte? ¿Cuál era su preocupación? ¿Conoces
personas como él?
-
¿Por qué
lloramos cuando se nos muere alguien querido?
-
¿Cómo
celebramos o recordamos a las personas que hemos amado?
Presentación de los mártires: (cfr.
Material 2).

Miquel Pons a
los 12 años entró en la escolanía de Lluc para cantar a la Virgen
y ser Misionero
Y tú, ¿qué
serás el día de mañana?
Para la acción:
-
Escribir una
redacción con las cosas que les gustaría hacer en la vida; cosas
importantes para que se les recuerde, o que dejen un legado de
valores para los demás.
-
Leer la vida
de los "Mártires de Coll" y elaborar un cómic o un mural con el
relato de su vida y el desenlace en la hora difícil y más triste
(persecución, detención, asesinato). Se puede consultar la PW de
la Congregación (www.msscc.org),
especialmente el bloc "Con el corazón en la mano".
-
Dibujar o
bajarse de Internet un mapa de las Islas Baleares. Pegarlo en el
cuaderno de religión, indicando el nombre de los pueblos o
ciudades donde nacieron nuestros mártires.
-
En el aula de
informática, leer y hacer una descripción de los Misioneros de
los SS. Corazones:
www.msscc.org o
www.lluc.net. ¿Cómo se llama el Fundador? ¿En qué lugar se
fundó la Congregación? ¿En qué países está presente actualmente?
¿Qué labor social desarrollan en países como Rwanda, Camerún,
Argentina, República Dominicana?
Orar y celebrar:
-
Bajar un
momento a la capilla del colegio o a la parroquia, y hacer una
breve oración por los seres queridos difuntos.
-
Hacer un acto
similar en torno a los Mártires del Coll.
-
Leer un
extracto sobre el desenlace de la muerte de los mártires en las
montañas de Barcelona. En silencio, meditar sobre el significado
de la muerte.
-
Leer un
pasaje de la pasión de Jesús de uno de los Evangelios.
Compromiso:
-
Elaborar con
un grupo de compañeros un cómic con la vida de los "Mártires del
Coll". Pedir a unos de los misioneros del Colegio que os
facilite el material para ello (cfr. PW).
-
Escribir un
testamento con aquellos valores que creáis más importantes para
vosotros: aquellos que os hacen ser felices y buenas personas.
-
Buscar y
escribir en el cuaderno de religión, al menos 5 profesiones
dónde el objetivo fundamental de ella sea el servir a los demás
hasta el extremo.
5.-
CATEQUESIS ADOLESCENTES
Destinatarios: Adolescentes de 3º y 4º de la ESO; 1º y 2º de
Bachillerato
Dinámica: "Blowin’
in the wind (Bob Dylan)" (cfr.
Material).
Desarrollo:
Indicaciones para la catequesis.
Tener muy en
cuenta que vamos a hacer catequesis con adolescentes. Habrá que
informarles bien del por qué de esta catequesis, a qué responde.
Por otra, es un tema poco atrayente para ellos, por lo que habrá
que utilizar mucho el ingenio.
Es por eso que
tendremos que llevar a clase una fotocopia de la canción de Bob
Dylan. Luego habrá que hacer una pequeña reseña de este poeta,
músico y cantor, premio "Príncipe de Asturias de las artes" 2007.
Si es posible grabamos en CD la canción "Blowin’ in the wind", y
la escuchamos.
En la pizarra
se puede ir escribiendo las conclusiones que se vayan sacando.
Diálogo y
catequesis:
-
¿Sabéis quien
es Bob Dylan?
-
¿Cuáles son
los temas que aparecen en la canción?
-
¿Qué
elementos pacifistas aparecen en la letra de esta canción?
-
¿A qué amarga
historia de la humanidad se puede referir Dylan, cuando habla de
las muertes innecesarias?
-
¿Qué
conflicto dividió a la sociedad Española y llevó a la guerra y a
la muerte en la primera mitad del Siglo XX?
Presentación de los mártires: (cfr.
Material 2).

Simón Reynés,
adolescente débil y enfermizo, fue capaz de dar la vida por los
valores en que creía
¿Qué es para
ti un joven fuerte?
Para la acción:
-
Dividir la
clase en grupos de 3 o 4 personas.
-
Proponer las
siguientes actividades: a) Hacer una reseña de los Misioneros de
los SS. Corazones, desde los contenidos de su página Web:
www.msscc.org; b) Investigar cuáles fueron las causas que
llevaron al enfrentamiento civil en España, entre los años
1936-1939 c) Elaborar un Power Point cuyo tema sea el siguiente:
"mártires del silencio". Aquellas personas que mueren ajenas a
las ideas políticas o religiosas y que son resultado de lo que
conocemos como "daños colaterales": los desplazados de la guerra
de Irak, los inmigrantes que mueren intentado cruzar el
Estrecho, los miles de pobres de las grandes ciudades de A.
Latina, excluidos de la distribución de la riqueza, los niños
que mueren por causas totalmente salvables con un poco de
solidaridad los países ricos.
-
Hacer un
mural sobre los mártires del Coll en Barcelona.
Orar y celebrar:
-
Bajar con
cada clase a la capilla, la semana siguiente a la presentación
de actividades; hacer un momento de oración en torno a un
tríptico que se preparará para la ocasión.
-
Meditar el
texto de 1ª Cor 9,24- 27. ¿En qué necesitamos prepararnos a
conciencia para alcanzar la meta que nos hemos propuesto?
-
Escribir un
poema donde aparezca reflejados estos valores: amor, entrega
desinteresada, trabajo, compromiso, luchas por unos ideales...
Compromiso:
-
Elaborar un
tríptico informativo, con las conclusiones del tema trabajado.
-
Con la ayuda
del Departamento de Informática, elaborar material en Power
Point o para la página Web del Colegio sobre la vida, la tarea,
la persecución y muerte de nuestros mártires.
-
Organizar con
la colaboración del Departamento de Pastoral una campaña
solidaria a favor de la Fundación Concordia, institución que
colabora directamente con nuestros proyectos en el Tercer Mundo.
NB. Existen algunos Power Points
elaborados sobre los mártires del Coll que se pueden encontrar en
www.msscc.org sección Presentaciones o pedir a P. Emilio.
MATERIALES
Material 1:
"El espantapájaros".
En un lejano pueblo, vivía un labrador
muy avaro. Era tan egoísta que, cuando un pájaro comía un grano de
trigo encontrado en el suelo, se ponía furioso y pasaba los días
vigilando para que nadie le tocara su huerto.
Un día tuvo una idea:
―Ya
sé, construiré un espantapájaros, de este modo alejaré a todos los
animales del huerto.
Cogió tres cañas y con ellas hizo los
brazos y las piernas, luego con paja dio forma al cuerpo, una
calabaza le sirvió de cabeza, dos granos de maíz de ojos, por
nariz puso una zanahoria y la boca una hilera de granos de trigo.
Además, le colocó unas ropas viejas y, de un golpe seco, lo hincó
en la tierra. De pronto se percató de que le faltaba un corazón.
Cogió el mejor fruto del peral, lo colocó entre la paja y se fue a
su casa.
Allí quedó el espantapájaros moviéndose
al ritmo del viento. Más tarde un gorrión voló despacio sobre el
huerto, buscando donde poder encontrar trigo. El espantapájaros al
verlo quiso ahuyentarlo a gritos, pero el pájaro le dijo:
―Déjame
coger trigo para mis hijos.
―No
puedo, contestó nuestro amigo.
Tanto le dolía ver al pobre gorrión,
pidiendo comida, que por fin le dijo:
―Puedes
coger mis dientes, que son granos de trigo y mis ojos que son dos
granos de maíz.
El gorrión los cogió y de alegría besó
su frente de calabaza. El espantapájaros se quedó sin boca pero
feliz de haber ayudado a aquel pajarillo.
Una mañana un conejo entró en el
huerto. El espantapájaros lo vio y quiso asustarle, pero el conejo
lo miró y le dijo:
―Tengo
hambre. Déjame coger sólo una zanahoria.
El espantapájaros no quería traicionar
a su amo, así que le ofreció su nariz. Quería cantar de alegría,
pero no podía porque no tenía boca, ni nariz para percibir el
perfume de las flores.
Poco más tarde oyó que alguien le
decía:
―Espantapájaros,
el labrador me ha echado de su casa porque le pedí ropa para
abrigarme. Tengo mucho frío. ¿Puedes ayudarme?
―¿Quién
eres? -preguntó el espantapájaros que no podía verle, pues ya no
tenía ojos.
―Soy
un inmigrante sin trabajo, que busca vivir dignamente.
―Coge
mi vestido, es lo único que puedo ofrecerte.
―¡Oh,
gracias espantapájaros!
A la mañana siguiente, notó que alguien
lloraba junto a él. Era una mujer que buscaba comida para sus
hijos, y el dueño de la huerta no quiso darle.
―Pobre
madre.... cuánto sufrirá por sus niños. Te doy mi cabeza que es
una gran calabaza.
Cuando el labrador fue al huerto y vio
el espantapájaros en aquel estado, se enfadó mucho y le prendió
fuego. Sus amigos, al ver como ardía, se acercaron y amenazaron al
labrador, pero en aquel momento, cayó al suelo algo que pertenecía
al espantapájaros: su corazón de pera. El hombre, riéndose, se lo
comió diciendo:
―¿Decís
que todo os lo ha dado? Pues esto me lo como yo.
Pero nada más morderla, notó un cambio
en él y les dijo:
―Desde
ahora, siempre compartiré con vosotros.
Mientras, el espantapájaros se había
convertido en cenizas y el humo llegaba hasta el cielo, hasta el
sol, transformándose en el más brillante de sus rayos.
Material 2:
Presentación de los mártires.

El grupo de
los mártires del Coll consta de 4 Misioneros de los SS. Corazones,
2 Franciscanas Hijas de la Misericordia y 1 viuda, feligresa de la
misma parroquia
(Cuadro de
Fabián Carbonell, Buenos Aires)
El P. Simó Reynés: fuerte en la
debilidad.
Nació en enero de 1901, en Mancor de la
Vall, un pueblecito a los pies de la sierra de Tramontana, en
Mallorca. Le bautizaron al día siguiente de nacer. A los siete
años ingresó en la escuela y el maestro, como la mayoría de los de
la época, era aficionado -más de la cuenta- a abrir la
inteligencia de los niños a golpe de vara.
Era muy sensible y sufría por las
travesuras de los demás.
Simó sentía una especial atracción por
el arte de la música que le acompañaría a lo largo de su vida.
Llegó a formar parte de un coro de niños en la catedral de Palma
de Mallorca. Gracias a su voz y a los indicios de vocación
sacerdotal fue recompensado con una beca que le ayudó
económicamente a realizar sus estudios.
En enero de 1919, recibió los hábitos
religiosos y comenzó el noviciado dentro de la Congregación. Luego
emitió los primeros votos en La Real, un antiguo monasterio
cercano a la ciudad de Palma de Mallorca. Años más tarde pronunció
sus votos perpetuos en la ciudad de Sóller.
Fue ordenado sacerdote el 21 de
noviembre de 1926 y enviado enseguida a la ermita de San Honorato
como confesor de los novicios.
A finales de julio de 1929 lo
encontramos como profesor de de religión de los estudiantes de
teología de la Congregación. Un año más tarde sería enviado a
Sóller como maestro de capilla (director del coro), confesor de la
comunidad y secretario local.
De pronto cambió el marco
socio-político de España. El 14 de abril de 1931 se proclamaba la
segunda República. La preocupación se adueña de los congregantes y
de toda la Iglesia española. El hermano del P. Simó, que se
llamaba Francesc y era el superior de la comunidad del Coll,
presentía acercarse horas difíciles. Solicitó a los superiores
tener a su hermano con él y así fue destinado a Barcelona.
Si es preciso hacer un juicio sobre la
andadura del P. Simó, cabría decir que su religiosidad estaba
profundamente arraigada y la encauzó entrando en la vida
religiosa. En ella se prestaba a gusto a realizar los oficios poco
vistosos que se le confiaban: confesor, cronista, encargado de
sacristía, sustituto del director de coro, etc.
En Mancor del Valle, su pueblo natal,
se resolvió otorgarle el título de hijo predilecto, en memoria de
su martirio. Una calle principal de esta ciudad lleva su nombre.
El P. Miquel Pons: maestro de
gramática, testigo de la fe.
Miquel Pons nació el 8 de julio de 1907
en Llubí, un pueblecito mallorquín. El mismo día recibió las aguas
bautismales, de manos del sacerdote que había casado a sus padres.
El 18 de enero de 1920 entró en el
Santuario de Lluc con el deseo de llegar a ser religioso y durante
unos años formó parte de la escolanía de niños cantores llamada de
los "blavets" por el color de las sotanitas con las que todos los
días cantaban a la Moreneta.
Luego ingresó formalmente en la
congregación de Misioneros de los SS. Corazones. Vistió la sotana
de novicio el 24 de setiembre de 1922 junto con otros seis
candidatos. El 6 de septiembre de 1931 fue ordenado por el obispo
Juan Perelló en el Santuario de Lluc.
Los que un día fueron alumnos suyos
recuerdan al P. Pons como un profesor comprensivo y paciente, que
procuraba hacer amenas sus clases.
Destinado al Santuario de la Mare de
Déu del Coll en Barcelona, colaboró en los trabajos de la casa y
de la Iglesia. Mostró un especial interés por el mundo de la
escuela y la pedagogía. Fue ésa la tarea que le ocupó más tiempo
en sus breves años de sacerdocio. A la hora del martirio confesó y
proclamó su fe, como buen maestro convencido de lo que enseña. Fue
testigo de ella. Fue, en el estricto sentido del vocablo, un
testigo-mártir de sus íntimas convicciones. Una vez más actuó como
profesor; en esta ocasión, frente a los verdugos. Los fusiles no
acallaron sus ideas, sino que le pusieron altavoz.
El hermano Pau Noguera: los atajos
de Dios.
Nació en el precioso pueblo mallorquín
de Sóller, el 24 de noviembre de 1916. Era el primero de siete
hermanos. Recibió el bautismo al día siguiente de su nacimiento en
la Iglesia parroquial de su pueblo natal.
A los siete años, tal y como se
acostumbraba en la época, el niño recibió por primera vez su
primera comunión. Poco después, por petición de su padre, fue
incluido en el numeroso grupo de monaguillos de la parroquia. El
cura párroco, bien impresionado por la conducta de Pau, siempre
pensó que se inclinaría por la vida sacerdotal. Por lo cual
sugirió a su padre que lo llevara a las clases impartidas por los
Misioneros de los SSCC que tenían un colegio en el Convento del
Sant Cristet, a los que más tarde pertenecería y con cuyo hábito
le sorprendió la muerte.
El 21 de noviembre de 1921 empezó a
convivir con los misioneros en calidad de interno. Cuando no le
urgían las obligaciones del estudio dedicaba su tiempo a los
trabajos manuales. En agosto de 1931 el joven Pau expresó su firme
decisión de ingresar en la congregación.
Inició el postulantado el 10 de
setiembre de 1931. El 22 de setiembre de 1932 vistió el hábito e
inició el noviciado. Dos años más tarde, el 23 de setiembre de
1934 hizo su primera profesión religiosa. No se ordenó de
sacerdote porque le costaban los estudios. Era un hermano
religioso dedicado a las sencillas labores de la casa. Tras
algunas estancias breves en diversas residencias, fue destinado a
Barcelona. Allí encontró el martirio cuando aún no había cumplido
los 20 años.
Pau era simple, en el mejor sentido del
vocablo, porque no tenía complicaciones de ningún tipo. Sus amores
apuntaban a Dios, a la comunidad y a la familia. Nada tenía que
ocultar ni había en él doblez de ningún tipo. No aspiraba a
honores ni favorecía vanos proyectos acerca de su propia persona.
El joven Pau impactó en su corta vida
por su candor y sencillez. Así lo repiten una y otra vez quienes
le conocieron.
La ciudad de Sóller, donde nació y pasó
su infancia, le ha rendido un justo homenaje. En el colegio de los
SS. Corazones, se le recuerda de manera particular. Los alumnos de
cada generación han visto en Pau un joven sencillo y decidido, un
joven con las metas claras, un testigo de la fe hasta el martirio.
El hermano Francesc Mayol: raigambre
campesina.
Francesc nació en un pueblo del llano
mallorquín llamado Villafranca de Bonany el 31 de mayo de 1871 y
allí recibió también el bautismo. Sus padres, Miquel y Ana, se
dedicaban al antiguo oficio de cultivar la tierra y cosechar sus
frutos a base de trabajo y paciencia. Su casa natal era conocida
por Son Perxana.
Buen mozo y trabajador, Francesc iba
madurando en su ambiente con la mayor naturalidad y hasta llegó a
entablar una relación con una muchacha en vistas al matrimonio.
En el año 1893, durante las fiestas de
Navidad, se predicaba la Santa Misión en su pueblo. La dirigían
los PP. Joaquín Rosselló, fundador de los MSSCC y Gabriel
Miralles, sacerdotes bien conocidos en la isla. Aquella misión
causó enorme impacto en la vida espiritual de las gentes de
Villafranca.
El joven Francesc fue uno de los
candidatos que visitó a los Misioneros con la idea de consagrarse
al Señor en la Vida Religiosa. Al cabo de 20 días ya residía en el
Santuario de la Virgen de Lluc para iniciar su andadura
vocacional.
El 19 de marzo de 1895, Francesc vistió
la sotana que entonces llevaban los misioneros y, poco más de un
año después, emitió sus primeros votos religiosos.
En 1922 pasó a residir en la ermita de
San Honorato, cuna de la Congregación. Allí destacó siempre en su
solicitud por los enfermos.
Los últimos tres años de su vida los
pasó en el Santuario del Coll en Barcelona, donde la sorprendió la
muerte. Así se fueron acumulando los años sobre los hombros del
hermano Mayol. Quizás disminuían sus fuerzas, pero ello no hacía
mella en su modo de ser. Siempre fue sereno, sencillo, servicial,
fiel a la palabra dada. Se dejó llevar, a lo largo de su vida, por
el sentido común, a la vez que por su ingenuidad de raigambre
campesina.
La Sra. Prudencia Cañellas: mártir
de la hospitalidad.
Prudencia era natural de Sant Celoni
(Barcelona), donde había nacido un cinco de agosto de 1884 y fue
bautizada pocos días después. Sus padres se llamaban Damián y
María.
Poco sabemos de su infancia y juventud.
Quienes la conocieron dicen que era afable y comunicativa, siempre
dispuesta a participar en una fiesta. Aunque tenía el genio vivo,
se mostró siempre caritativa y sensible. Poseía un negocio de
telas que le permitía vivir sin estrecheces económicas, pero en
vez de disfrutar de su posición desahogada dedicaba mucho de su
tiempo a ayudar a los demás. Desde muy jovencita había sido
catequista en la parroquia del Coll, muy alejada del centro de
Barcelona. Allí se desplazaba con su hermana María y conoció de
cerca la realidad propia de un barrio de extrarradio. También
perteneció a una asociación llamada ‘Conferencias de San Vicente
de Paúl’, donde trataba de aliviar las necesidades de los más
pobres.
Cuando ya tenía 43 años, y aunque su
familia se lo desaconsejó, se casó con Ezequiel Aguadé que padecía
una grave enfermedad. Su esposo decía de ella que era su "ángel de
la guarda". Y era verdad porque no sólo lo cuidó con amor hasta su
muerte, sino que le ayudó a crecer en la fe y a acercarse a las
prácticas religiosas que había abandonado.
Cuando estalló la guerra en el año 1936
Prudencia era ya viuda. Vivía desde tiempo atrás en la Torre
Alzina que había heredado de una tía suya y que estaba
situada en el barrio del Coll. Allí acogió, con gran peligro para
su vida, a tres de nuestros misioneros y los ocultó hasta que
fueron descubiertos y tiroteados en el mismo hogar que les había
servido de escondite.
Por este gesto valiente de solidaridad
ella misma fue detenida y murió junto al Hermano Pau Noguera en un
lugar llamado La Rebassada, en la carretera que sube al
Tibidabo. Pagó su hospitalidad a precio de sangre.
Catalina Caldés Socias: servicio a
los enfermos
Era el 9 de julio de 1899 cuando nació
en Sa Pobla (Mallorca) la segunda hija del matrimonio de Miquel
Caldés y Catalina Socías, tendría otros dos hermanos andando el
tiempo. El mismo día del nacimiento fue bautizada en la parroquia
de S. Antoni. Familia profundamente cristiana en los criterios, lo
cual derivaba también en numerosos actos de piedad y de culto.
Catalina estudió cabe las Hnas.
Franciscanas que hacía poco más de medio siglo habían nacido en la
población de Pina (Mallorca). Luego siguió frecuentando la casa de
las monjas y formó parte de varios grupos eclesiales. A medida que
transcurrían los años iba solidificando su propósito de unirse a
ellas, y, no obstante algunas circunstancias familiares trataran
de retenerla, ya no volvió atrás.
El 13 de octubre de 1921 vistió el
característico hábito azul. Un año y un día después emitió la
profesión de los consejos evangélicos. Su primer destino, la
población de Lloseta (Mallorca), donde enseñó las primas letras a
los párvulos y ayudó en las tareas domésticas. Tuvo otros destinos
en Mallorca y uno en Ciutadella (Menorca).
En junio de 1936 Catalina llevaba seis
años formando parte de la comunidad de religiosas franciscanas
localizada en C/ Santuari, 18, en el barrio del Coll. La comunidad
centraba sus tareas en la guardería infantil y en el cuidado de
los enfermos con total desinterés. Subsistía gracias a los
donativos. Sor Catalina dejó muy buenos recuerdos donde quiera que
pasó. Hizo siempre el bien en la penumbra.
Miquela Rullan Ribot: enseñanza a
los hijos de obreros
El 24 de noviembre de 1903 nació en la
villa de Petra (Mallorca) y recibió el bautismo al día siguiente.
Miquela frecuentó el parvulario que las Hnas. franciscanas habían
establecido en el lugar. Sus padres lamentarían, al cabo de los
años, dos vidas segadas de sus hijos: Miquela y un hermano suyo
médico que ejercía en Guadalajara. También fue ejecutado en la
guerra.
La niña era de inteligencia normal y
más bien tímida. Tuvo que emigrar a Valencia con sus padres por
unos años y luego regresó a Mallorca, a Palma, concretamente. De
nuevo frecuentó a las franciscanas, colaboró en la catequesis,
junto con sus amigas confeccionaba prendas y juguetes para donar
a los más necesitados.
No le importaron los comentarios que
desató su decisión de entrar en la vida religiosa. Tampoco cambió
de opinión cuando algunos le aconsejaban que entrara en otras
congregaciones de mayor abolengo. Precisamente por su humildad y
simplicidad escogía a las franciscanas, explicaba a quien le
planteaba alternativas. En Pina hizo el noviciado y emitió la
primera profesión el 16 de octubre de 1929. El mismo día y el
mismo mes, pero seis años más tarde (en 1935) profesó de modo
definitivo. Poco después fue destinada al Coll, en Barcelona.
Expresó el presentimiento de su pronta muerte, tanto al despedirse
de Palma como al llegar a Barcelona.
A lo largo de su vida insistió Miquela
en identificar su voluntad con la de Dios. Discernía cuál sería y
consultaba con el director espiritual acerca de la misma. En ello
consistía su máxima aspiración.
Material 3:
Espantapájaros

Material 4:
Símbolos del martirio.

Estola roja: ornamento sagrado,
utilizado por los sacerdotes, en la liturgia martirial.
Palma del Martirio
Corona
del martirio
Material 5:
Oración martirial (inspirada en la oración de Lucho Espinal).
Señor Jesucristo, nos da miedo gastar
la vida por los demás.
Sin embargo, tú nos la regalaste, para
darla en servicio.
Dar la vida es darlo todo por aquello
que amamos... el proyecto del Reino.
Dar la vida es quemar las naves por el
bien de mi hermano.
Dar la vida es entregarse sencillamente
como la aguas de un río cristalino.
Dar la vida es estar siempre al lado
del pobre y del que sufre.
Dar la vida es trabajar, sin descanso,
por un mundo más justo.
Dar la vida es imitar a nuestros
hermanos: Simón, Pablo, Francisco y Miguel.
Queremos ser luz allí donde haya
tiniebla.
Enséñanos, Señor, a darnos sin límites
como lo hicieron nuestros mártires.
Enséñanos el valor de la entrega y la
palabra dada.
Enséñanos a descubrir, desde la
escuela, que los valores son importantes.
Enséñanos a acoger en nuestras
comunidades, al pobre, al inmigrante, al excluido.
Que tu Iglesia, Señor, sea un lugar
para vivir plenamente el mandamiento del amor.
La tarea es inmensa, difícil. Pero
contamos contigo.
Queremos dar el ciento por uno, para
que tu proyecto llegue a buen puerto.
Confiamos en que Tú nos esperas, con
los brazos abiertos, en el lugar del gozo y de la paz. Amén.
Material 6:
"Gracias, Tejón".
Tejón era un amigo de verdad. Alguien
en quien se podía confiar, siempre dispuesto a echarle una mano a
uno. Era también muy viejo y lo sabía casi todo. Tejón era tan
viejo que sabía que pronto tenía que morirse.
A Tejón no le asustaba la muerte. Para
él morirse sólo significaba que tendría que abandonar su cuerpo y,
como su cuerpo ya no funcionaba tan bien como en otros tiempos, a
Tejón eso ya no le parecía demasiado. Su única preocupación era
cómo se sentirían sus amigos cuando él se hubiera ido. Con la
esperanza de irles preparando, Tejón les había dicho que un día no
muy lejano tendría que irse por la Gran Madriguera abajo y que
esperaba que no se pusieran muy tristes cuando esto sucediera.
Un día se sintió especialmente viejo y
cansado. Era ya tarde cuando llegó a su casa. Cenó y se sentó ante
la mesa para escribir una carta. Cuando hubo acabado se instaló en
su mecedora junto al fuego. Se meció a sí mismo con un suave
vaivén y no tardó en quedar dormido. Entonces tuvo el más extraño
y maravilloso sueño que había tenido nunca.
Para asombro suyo, Tejón corría. Ante
él se abría un largísimo túnel. Sentía unas piernas fuertes y
seguras mientras corría hacia la entrada. Ya no necesitaba su
bastón, de modo que lo dejó sobre el suelo del túnel. Tejón
avanzaba cada vez más deprisa, hasta que sus pies dejaron de tocar
el suelo... Notó que se vencía hacia delante, que se caía y
rodaba, pero sin hacerse daño. Se sintió libre. Era como si se
hubiera desprendido de su cuerpo.
Al día siguiente los amigos de Tejón se
reunieron inquietos ante la puerta de su casa. Estaban preocupados
porque aún no había salido a dar los buenos días como siempre.
Zorro les comunicó la triste noticia de
que Tejón había muerto y les leyó una nota que había dejado. Decía
simplemente: "Me he ido por la Gran Madriguera abajo. Adiós.
Tejón".
Todos los animales querían a Tejón y
estaban muy tristes. En especial Topo se sintió como perdido, solo
y desconsoladamente infeliz. Aquella noche, cuando se acostó, no
podía dejar de pensar en Tejón. Las lágrimas le rodaban por su
hocico de terciopelo.
Fuera empezó a nevar. El invierno había
comenzado y la nieve cubrió los campos, pero no pudo ocultar la
tristeza que sentían los amigos de Tejón.
Tejón siempre había estado allí cuando
alguien le había necesitado. Todos los animales se preguntaban qué
harían ahora que él se había ido. Tejón les había dicho que no
dejaran de ser felices, pero eso no era tan fácil.
Cuando la primavera ya estuvo cerca,
los animales empezaron a hacerse visitas y hablaron de los días en
que Tejón aún vivía.
Topo manejaba bien las tijeras y habló
de cuando Tejón le enseñó a recortar una cadena de topos en un
papel plegado. Rana era un patinador excelente. Recordó cómo Tejón
le había ayudado a dar sus primeros pasos deslizantes sobre el
hielo. Tejón le llevó con cuidado a través de la superficie helada
hasta que tuvo la suficiente confianza para empezar a patinar
sola. Zorro se acordaba de cuando era un muchachito incapaz de
hacerse bien el nudo de la corbata hasta que Tejón le enseñó cómo
debía hacerlo. Ahora Zorro sabía hacer cualquier tipo de nudo e
incluso había inventado él mismo algunos nuevos.
Tejón le había suministrado a la señora
Conejo su receta especial para el pastel de jengibre.
Cada animal tenía un recuerdo especial
de Tejón, algo que él les había enseñado y que ahora ellos sabían
hacer extraordinariamente bien. Les había dado a cada uno un
regalo de despedida que podían guardar para siempre. Utilizando
aquellos regalos serían capaces de ayudarse entre ellos.
Cuando se derritió la última porción de
nieve, también lo hizo la tristeza de los animales. En adelante,
cuando se mencionaba el nombre de Tejón, siempre había alguien que
recordaba alguna historia que hacía reír a todos.
Un cálido día de primavera, mientras
caminaba al pie de la colina donde había visto por primera vez a
Tejón, Topo quiso dar las gracias a su amigo por su regalo de
despedida.
-Gracias, Tejón... -dijo con
suavidad, creyendo que Tejón le oiría.
Y en cierto modo, Tejón le oyó.
Material 7:
Blowin’ in the wind (Bob Dylan).
SOPLANDO EN EL
VIENTO
¿Cuántos caminos
debe un hombre andar
para que le
tengáis por hombre?
¿Cuántos mares
debe una blanca paloma surcar
para poder
descansar en la arena?
¿Cuánto tiempo
seguirán silbando las balas del cañón antes de ser prohibidas para
siempre?
La respuesta, mi
amigo, está soplando en el viento,
La respuesta
está soplando en el viento.
¿Cuántas veces
ha de mirar un hombre hacia arriba para poder ver el cielo?
¿Cuántos oídos
debe un hombre tener
para oír los
lamentos del pueblo?
¿Cuántas muertes
más habrán de tomarse
para que se sepa
que ya son demasiadas?
La respuesta, mi
amigo, está soplando en el viento,
La respuesta
está soplando en el viento.
¿Cuántos años
puede una montaña existir
antes de
confundirse con el mar?
¿Cuántos años
pueden los pueblos vivir
sin conocer la
libertad?
¿Cuánto tiempo
puede un hombre fingir
pretendiendo no
ver lo que ve?
La respuesta, mi
amigo, está soplando en el viento,
La respuesta
está soplando en el viento.

Bibliografía y
material utilizado para la elaboración de la catequesis:
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