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DIOS PADRE
Formación Permanente 2007

"Barrio de
Palma (Joan Avila)"
9
CONTEMPLACIÓN DE LA HISTORIA EN CLAVE
DE FE
Mt.11,25-27: "Padre, te doy gracias
porque has revelado estas cosas a la gente sencilla y la has
ocultado a los sabios y prudentes de este mundo".
IICor. 3, 6: "Dios nos capacitó" (al
contemplar la Historia y demás realidades) "como encargados de una
Nueva alianza".
"En la India salía a las calles para
ser bautizado por las miradas de las gentes" (Javier Melloni, s.j.).
Estar como estar
Dios está siempre presente en toda
Historia, necesariamente, como Creador y sustentador de todo.
Pero en clave de Fe, podemos decir que
está "por presencia" ―aprobando―,
o "por ausencia" cuando la situación es de antireino.
Momentos "históricos", personales y
grupales de experiencia de Dios
Pueden ser todos los de nuestra vida.
En este sentido señalo algunas
experiencias expresadas por personas y grupos. Estos momentos de
experiencia de Dios son fruto de auténtica "contemplación". Jesús
también lo hacía y se lo agradecía, matizando, tal presencia, más
en los sencillos que en los poderosos y sabios.
i
Asunta decide perdonar y no romper relaciones de familia, a pesar
de haber sido despachada, de muy malos modos, de casa de un
familiar.
i
Aquella viejita, en extremísima pobreza, comulgando. Nunca podré
olvidar la alegría que sentía la viejita al comulgar, sentadita en
su camita, rodeado su cuerpo de todo un montón de cosas y
pertenencias, que más valdría que estuvieran en la basura. Era
todo lo suyo. Para mí era una fuerte presencia de Dios.
i
Nuestros Estudiantes del Caribe, allá por los años 80, están en la
meditación de la mañana y se preguntan el sentido del acto
mientras muchas gentes están por las calles buscando algo en qué
trabajar para llevar unos pesitos a la familia.
i
Seis mil velas por los seis mil ahogados: Bien clarificador es lo
que sucedió en abril pasado en la arena de la playa de La Palma de
Gran Canaria: en clima de oración y juicio evangélico, se recordó,
se oró, y se colocaron en la arena 6000 velas, en memoria de la
injusticia que hay detrás de que otros 6000 emigrantes hayan
muerto ahogados al querer llegar a nuestras costas desde las suyas
del África).
i Nuestro
Fundador. En mi opinión ejercita esta misma contemplación
según algunos textos que todos tenemos (Por ejemplo en "Notas
referentes a la Congregación", Nota IX (Dejar hacer a Dios).- Las
recoge el P. J. Amengual i Batle en el folleto de su ponencia). La
realidad contemplada desde la montaña de Randa le conmovía, al
hacer el juicio evangélico, según nuestro método.
i
Tomás Merton (el místico tal
vez más importante del s.XX, desde el Monasterio de Getsemaní,
Kentucky, USA): "En Louisville, en la esquina de la Cuarta y
Walnut, en medio del barrio comercial, de repente me abrumó darme
cuenta de que amaba a toda esa gente, de que todos eran míos y yo
de ellos, de que no podíamos ser extraños unos a otros aunque nos
desconociéramos por completo. Fue como despertar de un sueño de
separación, de falso aislamiento en un mundo especial, el mundo de
la renuncia y la supuesta santidad. Es glorioso ser miembro de la
raza humana.... pues el mismo Dios se glorificó al hacerse uno de
nosotros... Entonces fue como si de repente viera la secreta
belleza de sus corazones... la persona que es cada cual a los ojos
de Dios" ("Pensamientos en la soledad").
i
Javier Melloni, s.j. "En la
India, salía a la calle a ser bautizado por la mirada de las
gentes".
i
Edelmira, catequista: "...después de que yo terminara de lavar
los pies a nuestros improvisados apóstoles, me pidió la jofaina y
la toalla para lavar los pies a una vecina con la que había tenido
una discusión unas semanas antes y desde entonces no se hablaban.
Hasta que ella se fue a vivir a otro sitio, fueron ejemplo de
vecindad" (J. Raya Marín).
i El
Obispo Casaldáliga: Es fácil que conozcan el poema salido de
sus entrañas al contemplar la realidad humana, en su aspecto de
inhumanas injusticias: "Maldita sea la Cruz... maldita sea la cruz
que no pueda ser la CRUZ".
Jesucristo, ejemplo de tal
contemplación
Es clásico el texto de Mt.11, 25-27:
"Padre, te doy gracias porque has revelado estas cosas a la gente
sencilla y las has ocultado a los sabios de este mundo".
Otros espacios de contemplación en
clave de fe
i
La Naturaleza toda, mirada,
contemplada dentro del "plan unitario" que le ha dado
el Creador. Entra todo el movimiento ecológico ―sano―,
y el uso de la tierra y sus recursos para bien de todas las
personas.
i Los
graves problemas humanos vistos desde la "espiritualidad del
corazón" (violencias, terrorismo, trata de personas como mercancía
económica, la inmigración, el hambre, drogas, armamentismo y su
comercialización para alimentar guerrillas estratégicas, el mundo
de las "víctimas del terrorismo"...
i Los
grandes movimientos antisistema y antiglobalización, aún con su
heterogeneidad de ideologías y objetivos.
i Los
"Foros sociales" con gran poder de mentalización
histórica, desde análisis que debemos conocer para discernir el
Reino o sus enemigos.
i
Todo el mundo de la increencia: ver cómo nos puede cuestionar e
interpelar personalmente.
i
Otro espacio privilegiado es la misma historia de la Iglesia y su
postura actual frente a realidad humana, tan dramática...
Ventajas (de esta contemplación)
-Es más fácil dar contenido a
nuestra oración de conversación con Dios.
-Pero es que se
hace necesaria para poder juzgar, si tal momento es de
signo positivo o negativo para bien del Reino.
-Resulta también
un medio para cumplir con nuestro Voto de Obediencia "al plan de
Dios". Nos abre espacios. Señala cauces para "obedecer".
-Damos un "sentido histórico a la
FE.".
"Todo depende"
Todo depende
desde que perspectiva miras, "contemplas", un hecho de la vida o
de tu propia vida.
De esta
contemplación hablan mucho los místicos modernos y hasta gente de
calle. No falta esta perspectiva en casas religiosas, conventos y
monasterios.
Creemos que
se trata siempre de una "experiencia de Dios"
Porque, justamente, se refiere a esos
espacios en que se nos hace presente para decirnos: "esto es mi
Reino". O: "así no es mi Reino". Asumir esa voz interior, vivirla
supone una experiencia de Dios.
Dios mismo es el primer
contemplativo.
También contempla
con gozo su creación. Especialmente al compartir con nosotros el
existir, la vida, y la vida para la felicidad.
"Y vio Dios que era bueno".
O cuando llama a
Moisés desde la zarza ardiendo: "pisas tierra sagrada; mi obra, el
bien de mis hijos es siempre la historia más sagrada; por eso 'descálzate', y ve a liberar a mi pueblo. Yo te envío porque he
visto, contemplo el clamor de mi pueblo, su sufrimiento"
(Ex.3).
El
pluralismo es muy grande y legítimo en este campo.
En la encuesta que
se hizo a todos los congregantes con motivo de una Junta
Consultiva sobre el sentido de la "Contemplación", los
congregantes, en general, no lo tomaban en la línea que estamos
señalando, con excepción de un pequeño grupo. Más bien lo
entendían como "estar delante del sagrario", o contemplar a Dios
en sus cualidades, o según inspiración de algún libro de
meditación.
Otro ejemplo:
De S. Romualdo escribe S. Pedro
Damiani : Con frecuencia, era arrebatado a un grado tan
elevado de contemplación que, deshecho todo él en lágrimas,
abrasado por el ardor inefable del amor divino, exclamaba: "amado
Jesús, mi dulce miel, deseo inefable, dulzura de los santos,
encanto de los ángeles".
Ya se ve que no me refiero a
esta "contemplación" mística. Además, en este terreno, no tengo ni
conocimiento ni experiencia.
Por el
diccionario de Julio Casares: Contemplación es "examinar con
atención una cosa material o espiritual".
Y en la línea de
S. Romualdo: En sentido místico es "ocuparse el alma en pensar en
Dios y considerar los misterios de la Religión".
En el
diccionario de Espiritualidad de Ed. Paulinas: "Es la búsqueda
de un conocimiento de las realidades superior a través de la vida
ordinaria de cada uno y de la sociedad organizada... Es
absolutamente imposible concebir una vida santa que no consagre,
siquiera algún tiempo, a la actividad contemplativa".
Y se puede añadir:
Cuanto más, si se trata de saber la situación del plan de Dios en
la historia que vive cada uno.
Podemos
distinguir los pasos lógicos:
-Primer paso:
Al decir
contemplación de la Historia en clave de presencia o ausencia de
Dios, ya estamos optando por "partir de la realidad", y no
directamente del dogma, ni de la revelación.
-El segundo
es el "juicio evangélico":
Según la
revelación de N. S. J., y en clave del corazón, en nuestro caso,
discernimos si tal suceso puede llamarse "Reino de Dios", o no.
-El
tercero será la reacción:
Reaccionamos,
primeramente, dando cauce al deseo de orar, de conversar la
situación con Dios.
Y en segundo lugar
formulamos un compromiso.
No somos sólo sociólogos.
Esta modalidad de
"contemplación" no deja de ser un trabajo de Análisis de la
Realidad toda, pero poniéndole espiritualidad. O sea, en clave de
Fe. Y nosotros desde la espiritualidad del corazón.
Sin esta
espiritualidad seríamos solamente sociólogos, con otras claves de
lectura de los hechos. Evidentemente llevan a conclusiones
diferentes a las que serían las nuestras.
"Parábola de la india tejedora".
Todos nuestros
movimientos, en esta contemplación, los podemos ver en la conocida
parábola que ofrece el P. González Buelta, s.j.:
El contemplador de la Historia en clave
de presencia o ausencia de Dios....se parece a "a una india tejedora
de tapices".
Hasta sus manos hábiles va llegando
todos los hilos diferentes en color y en cantidad.
A todos los acoge sin desechar ninguno.
En el diálogo de los hilos con los
dedos de la tejedora, cada hilo va encontrando su lugar preciso
para que el dibujo se complete y sea bello, con la presión exacta
para que el tejido sea consistente.
Los dibujos van apareciendo nuevos, uno
tras otro.
Al principio parecen un error en el
fondo blanco del tapiz, un hilo fuera de sitio, pero después se
perfila un cóndor con las alas desplegadas, una casa, un pastor...
Sólo en el corazón creador de la
india ya vive el secreto del dibujo final, que ahora "se va
revelando" poco a poco, surgiendo de la habilidad de sus manos.
Según lo
que llevemos en el corazón, la "paciencia histórica" se hará
presente para trabajar con esperanza desde esta contemplación en
clave del corazón.
En todo caso, sólo
el "dueño de la mies", al final de los tiempos, decidirá.
La paciencia
histórica nos facilitará seguir a Jesucristo, comprometidos en su
misma tarea, tarea misionera.
A veces no sabemos
qué hacer con "ciertos hilos". Es el pluralismo que nos desborda.
¡no son de los nuestros! No se les ve el sentido. No importa.
Tratados con delicadeza y respeto, en diálogo con ellos, "cada
hilo va encontrando su lugar preciso para que el dibujo se
complete y sea bello".
Vivimos la
universalidad de la FE, de la llamada de Dios a la felicidad. Es
importante que queramos "ciertos hilos", que los integremos en su
Reino. (Cabría una modalidad de ateísmo).
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