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TALLER DE FORMACIÓN DE EQUIPOS
TERCERA ETAPA: LA TAREA

Tema 21
ORGANIZACIÓN DE LA VIDA DEL EQUIPO
Segundo paso: Organización de la vida
del equipo
Introducción
La organización de
la vida del equipo es la conclusión lógica del proceso seguido
hasta ahora. Del compromiso asumido en la Declaración de Misión
brota un determinado modo de organización, un estilo de vida y de
trabajo y una planificación de la tarea que sirve para concretar
la misión.
A continuación
trabajaremos los aspectos de organización interna y se deja la
planificación de la tarea para el siguiente paso.
I. Los elementos
esenciales de la comunidad dinámica
El facilitador
ofrece los elementos esenciales de la comunidad dinámica:
A. Las bases
de la comunidad dinámica
El equipo de
servicio en el marco de una Iglesia de comunión se organiza a sí
mismo como una comunidad dinámica, cuyas bases teológicas son:
Lectura permanente
de los Signos de los Tiempos.
Eclesiología de
comunión que tiene como centro la Eucaristía que se nutre
espiritualmente de la oblatividad (ser ofrenda viva).
Eclesiología de
misión que tiene su concreción en los dones y carismas que se
expresan en el servicio desinteresado.
En este marco
teológico surge una espiritualidad del diálogo y discernimiento
comunitarios, se aprende la ascética del don de sí en el servicio
mutuo y se promueve una actitud de constante conversión en
obediciencia permanente a la voluntad Dios.
B. La
comunidad dinámica tiene las siguientes características
principales:
1. Momentos de vida
común
La comunidad
dinámica consiste en una forma de estar juntos que tiene ciertos
momentos privilegiados de comunicación en el Espíritu, en orden a
dinamizar toda la vida y la acción del equipo.
Se ejercita en:
las diversas formas
de diálogo en el Espíritu,
la comunicación de
vida,
la promoción
fraterna,
la revisión de vida
y acción,
la contemplación
evangélica de la realidad,
el discernimiento
comunitario,
la elaboración de
opciones grupales y personales en orden al estilo de vida y a la
misión,
la planificación de
la acción,
la distribución de
responsabilidades,
la renovación
permanente del grupo y de sus metas por medio de la evaluación.
2. Proyecto común
La respuesta a la
lectura permanente de la realidad a la luz de la Palabra el Equipo
la expresa en el proyecto comunitario de vida y de acción, donde
todos juntos tienden a lograr un mismo objetivo desde una
responsabilidad compartida en diferentes funciones y tareas.
3. Itinerario o
Camino Espiritual
Entender la propia
vida, personal y del grupo, como un itinerario espiritual en el
que se avanza día a día, alcanzando distintos niveles de
realización cristiana, es otra de las características de la
comunidad dinámica.
Crecer en equipo no
es el mero hecho de crecer personalmente junto a otros, sino el
hecho nuevo de crecer en la calidad misma de la relación.
A partir de una
situación inicial todavía enraizada en las formas de dominio y
sumisión típicas de la sociedad injusta, se promueven nuevas
actitudes de respeto, aceptación y acogida típicas de la comunidad
participativa.
Desde ahí se avanza
hacia formas cada vez más radicales de mutua donación en la
fraternidad y de don común de todos en el servicio al mundo, es la
comunidad oblativa.
4. Estilo de vida
del equipo
La organización
interna del equipo como comunidad dinámica debe tomar en cuenta
los siguientes aspectos:
Coordinación de la
vida del grupo (calendario de encuentros).
Organización de las
funciones internas (coordinación, animación, economía, secretaría,
etc.).
Normas de
funcionamiento.
Organización de la
comunicación de bienes.
Atención a las
personas.
Atención a la
calidad de vida del grupo.
Distintos tipos de
reunión.
N.B.-
Aspectos a tomar en cuenta en cada reunión
(elaboración de agenda, lectura de actas, oración inicial, trabajo
del día, momento de compartir).
A la hora de definir
los diversos aspectos de una reunión o los distintos tipos de
reunión se deben considerar los siguientes tópicos:
Estudio
Oración y
espiritualidad
Amistad y compartir
Planificación y
programación
Preparación
inmediata de la acción
Evaluación
Solución de
conflictos
Promoción fraterna
Reconciliación.
II. DIÁLOGO EN
GRUPO
Teniendo presente lo
dicho sobre la comunidad dinámica consideramos que ésta es un
ideal el cual debe tender el equipo, por eso asumirá en un momento
inicial aquellos aspectos que se consideran esenciales como pasos
iniciales de un camino progresivo de crecimiento como grupo. Para
ello los participantes responden a las siguientes preguntas:
1. Reuniones y
encuentros
¿Qué tipos de
reuniones y encuentros necesitamos programar?
¿Qué aspectos
debemos tomar en cuenta en cada reunión?
¿Qué calendario de
reuniones establecemos?
2. Responsabilidades
¿Cuáles son las
principales funciones a tener en cuenta para la buena marcha
inicial del equipo?
¿Cómo vamos a
compartir las responsabilidades que estas funciones presentan?
3. Coordinación
¿Cómo queremos que
sea la coordinación del equipo?
¿Cuál es la persona
o equipo que asume esa coordinación?
4. Aplicación
A partir de estos
datos y de la toma de conciencia de los mismos, los Equipos
establecen su itinerario y plan de trabajo.
¿Cuál es la
secuencia de tareas a realizar?
¿Cuál ha de ser el ritmo de reuniones?
Tercer paso: Planificación de la tarea
La tarea del equipo
depende en buena medida de su planificación. Éste es el resultado
del análisis de la realidad, del diagnóstico de la misma, de la
identificación de la red de ayudas (recursos), de la formulación
de objetivos, de establecer las iniciativas conducentes a su logro
y del estilo y configuración como equipo que quiere realizarla.
Es importante
recordar que este equipo fue convocado a partir de una necesidad
detectada en la realidad más amplia de la diócesis (parroquia).
Por tanto, el equipo deberá partir de los objetivos de esa
realidad amplia a la hora de realizar su propia organización.
Sin embargo, para
que en la medida en que el equipo entre en función, profundice en
el diagnóstico, ofrezca retroalimentación a los otros equipos
involucrados en el plan, y, en coordinación con ellos, realice su
propia planificación y programación.
En este sentido, la
conciencia de que el equipo sirve a una realidad global, a la vez
que realiza una tarea específica, le dará la autonomía necesaria
para aprovechar los recursos que tiene a su alcance.
Teniendo en cuenta
las diferentes funciones a desarrollar hagamos ahora nuestro plan
de trabajo, estableciendo cuáles son las actividades que
realizaremos primero, luego proponemos las fechas, los encargados,
los lugares, los recursos humanos y materiales, los pasos que
daremos para realizarlas.
Se trata de
responder estas preguntas:
¿qué haremos?
¿qué pasos deben
darse para hacerlas?
¿quién las dirigirá,
quiénes son los responsables?
¿cuándo y dónde se
hará?
¿con qué recursos se
cuenta?
Proceso para
diseñar la programación:
1. Actividades
que nos toca realizar como equipo
Haga una lista de
las actividades a realizar.
2. Seleccionemos
las que van primero
Haga una lista de
las actividades que necesitamos realizar primero.
3. Tomemos cada
una de las funciones a realizar y escribamos los pasos que tiene
que dar para realizarla.
Hay tres pasos
necesarios para lograr una acción bien desarrollada:
preparación de la
actividad,
realización o
ejecución de la actividad,
evaluación de
acuerdo a lo que se ha hecho.
4. Determinemos
los responsables de la actividad
Se eligen los
encargados de cada uno de los pasos de cada actividad.
5. Elijamos lugar
y fecha
6. Hagamos un
presupuesto
Indicar los
materiales necesarios, equipos y dinero que sean necesarios.
Describir cómo se
conseguirán.
Sólo nos queda ponernos a trabajar animados por el ideal que nos
proponemos alcanzar y animados por el Espíritu Santo.
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