|
TALLER DE FORMACIÓN DE EQUIPOS
PRIMERA ETAPA: LAS RELACIONES

Tema 14
OPTAR Y COMPROMETERSE
Motivación
Durante una serie de
sesiones nos hemos conocido, nos hemos relacionado y hemos ido
creando una serie de lazos de amistad y de afecto que nos van
configurando como un grupo. Al contemplar el proceso y la historia
de cada uno desde la perspectiva de Dios nos hemos reconocido como
hermanos y hermanas.
La sesión anterior
fue un ejercicio de proyección hacia los demás, como un gesto de
desinstalación y de apertura hacia el servicio.
Esta sesión está
dedicada a la "despedida"
de esta etapa que hemos vivido con intensidad.
Nos hemos preparado a la celebración de la nueva etapa que
comienza.
1.
Dinámica
El facilitador
presenta la dinámica:
En esta sesión se
trata de discernir y decidir si, ahora que ya nos sentimos como un
grupo, estamos dispuestos a "despedirnos"
de lo que ha constituido la "Etapa de
las Relaciones" y si queremos
configurarnos como un equipo que se inspira y que actúa en
servicio a los demás.
Ha llegado el momento de discernir, como personas y como grupo,
acerca del paso que les corresponde dar en este momento. El
discernimiento que se propone tiene como propósito preparar el
compromiso del grupo como tal, a asumir un ideal de servicio.
2.
Juntos optamos
El facilitador
invita a entrar en un clima de oración: Canto y momentos de
silencio y recogimiento.
Primer momento-
Acción de Gracias
Lectura de Mt.
17,1-4: ¡Qué bien se está aquí!
El facilitador
invita a evocar y repasar el proceso vivido y a agradecer a Dios
las cosas que nos han enriquecido. Se puede usar la frase: «Señor,
yo te doy gracias porque he podido experimentar...., y he podido
entender....»
Segundo momento-
·"Despedida"
de la etapa de relaciones
El facilitador
explica que:
Nos preparamos como
grupo a dar un nuevo paso.
Después de agradecer
lo que hemos vivido este es el momento de prepararse para dar un
nuevo paso como grupo. El próximo es la etapa del ideal durante la
cual nos proponemos entender lo que queremos hacer como grupo.
Dar el nuevo paso
requiere "despedirse".
Despedirse es morir
un poco. Es necesario "dejar ir"
para crecer, morir para resucitar, perder la vida segura, familiar
y conocida para lanzarse a la aventura de dar vida.
En nuestro caso,
supone dar el salto de este ámbito de intimidad donde nos
encontramos tan cómodos a la asunción de la razón de ser del grupo
y a la proyección hacia un ámbito más amplio. No es una despedida
de los integrantes del grupo, todo lo contrario, es la despedida
simbólica de una etapa que de no hacerla, supondría la instalación
en la misma.
Salir de sí para proyectarse implica un riesgo y una aventura a
algo desconocido cuyos resultados son imprevisibles. Sin embargo,
la instalación, el no arriesgarse, implica el anquilosamiento, el
cerrarse sobre sí y el reciclaje continuo de lo mismo con el
consiguiente resultado del cansancio y el hastío. La vida misma es
camino, Jesús es el
"camino"...
y es también la
"verdad"
y la
"vida".
3. Realizar la despedida
Los participantes
son invitados a responder en un diálogo libre a estas preguntas:
¿Qué experiencias de
las que hemos vivido hasta ahora nos cuesta más dejar atrás?
¿Estamos dispuestos
a tomarnos el riesgo de seguir adelante?
¿Existe algún temor
o sentimos alguna inseguridad respecto a lo que vamos a emprender?
(Después de cada intervención el facilitador o alguna otra persona
hace una breve paráfrasis de lo comunicado por el participante,
recordando siempre verificar los sentimientos reflejados).
4. Compromiso para la Etapa del Ideal
Lectura de Mt.
17,5-8: ¡Miren a mi Hijo,
escúchenlo!
El facilitador
indica que la Etapa del Ideal consiste en un proceso en el que
vamos a descubrir juntos los contenidos que responden a estas
preguntas:
¿Quiénes son las
personas con quienes nos vamos a involucrar para nuestro servicio?
¿Tenemos claro el
campo de trabajo en el que queremos servir?
¿Cuáles son las
necesidades a las que queremos responder?
¿Cómo nos vamos a
acercar a estas personas y cómo anticipamos que podemos responder
a sus necesidades?
Para ello, tendremos
que aplicar las destrezas de escucha y acogida que hemos aprendido
en la primera etapa. Cada encuentro y en todo momento, será
ocasión de escucha desde dos ángulos: el de las personas en el
ámbito de servicio, y el de este grupo. El grupo será la caja de
resonancia de las experiencias vividas en el ámbito de trabajo.
A la vez se anuncia
que en la Etapa del Ideal el grupo se ocupará de los siguientes
aspectos:
Escuchar a aquellos
que esperamos servir.
Decidir en que
ámbito concreto queremos servir; cómo queremos que sea nuestro
servicio.
Crear y asumir
"la Visión, los Valores y la Misión"
del Equipo.
Estas son las
grandes líneas de la etapa del ideal.
El facilitador, después de presentar las grandes líneas de la
segunda etapa, invita a los participantes a resumir lo que
entendieron. A continuación les pide que compartan en forma de
oración su compromiso de entrar a la fase del Ideal.
5. Evaluación
¿Cuáles son los
sentimientos predominantes en este momento?
¿Qué pensamos
respecto al grupo en relación al futuro inmediato?
¿Qué pensamos de la sesión de hoy?
6.
Oración final
Se habrá preparado
previamente un canto alegre y un regalito simbólico que expresen
la despedida de la primera etapa. La conclusión puede celebrarse
con un refrigerio.
|