Con el corazón en la mano (bloc msscc)

 

 

 

12 junio 2007

 

 

 

TALLER DE FORMACIÓN DE EQUIPOS


 

PRIMERA ETAPA: LAS RELACIONES

 

 

 

 

 

Tema 14


OPTAR Y COMPROMETERSE

 

 

Motivación

 

Durante una serie de sesiones nos hemos conocido, nos hemos relacionado y hemos ido creando una serie de lazos de amistad y de afecto que nos van configurando como un grupo. Al contemplar el proceso y la historia de cada uno desde la perspectiva de Dios nos hemos reconocido como hermanos y hermanas.

 

La sesión anterior fue un ejercicio de proyección hacia los demás, como un gesto de desinstalación y de apertura hacia el servicio.

 

Esta sesión está dedicada a la "despedida" de esta etapa que hemos vivido con intensidad.

 

Nos hemos preparado a la celebración de la nueva etapa que comienza.

 

 

1. Dinámica

 

El facilitador presenta la dinámica:

 

En esta sesión se trata de discernir y decidir si, ahora que ya nos sentimos como un grupo, estamos dispuestos a "despedirnos" de lo que ha constituido la "Etapa de las Relaciones" y si queremos configurarnos como un equipo que se inspira y que actúa en servicio a los demás.

 

Ha llegado el momento de discernir, como personas y como grupo, acerca del paso que les corresponde dar en este momento. El discernimiento que se propone tiene como propósito preparar el compromiso del grupo como tal, a asumir un ideal de servicio.

 

 

2. Juntos optamos

 

El facilitador invita a entrar en un clima de oración: Canto y momentos de silencio y recogimiento.

 

Primer momento- Acción de Gracias

 

Lectura de Mt. 17,1-4: ¡Qué bien se está aquí!

 

El facilitador invita a evocar y repasar el proceso vivido y a agradecer a Dios las cosas que nos han enriquecido. Se puede usar la frase: «Señor, yo te doy gracias porque he podido experimentar...., y he podido entender....»

 

Segundo momento- ·"Despedida" de la etapa de relaciones

 

El facilitador explica que:

 

Nos preparamos como grupo a dar un nuevo paso.

 

Después de agradecer lo que hemos vivido este es el momento de prepararse para dar un nuevo paso como grupo. El próximo es la etapa del ideal durante la cual nos proponemos entender lo que queremos hacer como grupo.

 

Dar el nuevo paso requiere "despedirse".

 

Despedirse es morir un poco. Es necesario "dejar ir" para crecer, morir para resucitar, perder la vida segura, familiar y conocida para lanzarse a la aventura de dar vida.

 

En nuestro caso, supone dar el salto de este ámbito de intimidad donde nos encontramos tan cómodos a la asunción de la razón de ser del grupo y a la proyección hacia un ámbito más amplio. No es una despedida de los integrantes del grupo, todo lo contrario, es la despedida simbólica de una etapa que de no hacerla, supondría la instalación en la misma.

 

Salir de sí para proyectarse implica un riesgo y una aventura a algo desconocido cuyos resultados son imprevisibles. Sin embargo, la instalación, el no arriesgarse, implica el anquilosamiento, el cerrarse sobre sí y el reciclaje continuo de lo mismo con el consiguiente resultado del cansancio y el hastío. La vida misma es camino, Jesús es el "camino"... y es también la "verdad" y la "vida".

 

 

3. Realizar la despedida

 

Los participantes son invitados a responder en un diálogo libre a estas preguntas:

 

¿Qué experiencias de las que hemos vivido hasta ahora nos cuesta más dejar atrás?

¿Estamos dispuestos a tomarnos el riesgo de seguir adelante?

¿Existe algún temor o sentimos alguna inseguridad respecto a lo que vamos a emprender?

 

(Después de cada intervención el facilitador o alguna otra persona hace una breve paráfrasis de lo comunicado por el participante, recordando siempre verificar los sentimientos reflejados).

 

 

4. Compromiso para la Etapa del Ideal

 

Lectura de Mt. 17,5-8: ¡Miren a mi Hijo, escúchenlo!

 

El facilitador indica que la Etapa del Ideal consiste en un proceso en el que vamos a descubrir juntos los contenidos que responden a estas preguntas:

 

¿Quiénes son las personas con quienes nos vamos a involucrar para nuestro servicio?

¿Tenemos claro el campo de trabajo en el que queremos servir?

¿Cuáles son las necesidades a las que queremos responder?

¿Cómo nos vamos a acercar a estas personas y cómo anticipamos que podemos responder a sus necesidades?

 

Para ello, tendremos que aplicar las destrezas de escucha y acogida que hemos aprendido en la primera etapa. Cada encuentro y en todo momento, será ocasión de escucha desde dos ángulos: el de las personas en el ámbito de servicio, y el de este grupo. El grupo será la caja de resonancia de las experiencias vividas en el ámbito de trabajo.

 

A la vez se anuncia que en la Etapa del Ideal el grupo se ocupará de los siguientes aspectos:

 

Escuchar a aquellos que esperamos servir.

Decidir en que ámbito concreto queremos servir; cómo queremos que sea nuestro servicio.

Crear y asumir "la Visión, los Valores y la Misión" del Equipo.

 

Estas son las grandes líneas de la etapa del ideal.

 

El facilitador, después de presentar las grandes líneas de la segunda etapa, invita a los participantes a resumir lo que entendieron. A continuación les pide que compartan en forma de oración su compromiso de entrar a la fase del Ideal.

 

 

5. Evaluación

 

¿Cuáles son los sentimientos predominantes en este momento?

¿Qué pensamos respecto al grupo en relación al futuro inmediato?

¿Qué pensamos de la sesión de hoy?

 

 

6. Oración final

 

Se habrá preparado previamente un canto alegre y un regalito simbólico que expresen la despedida de la primera etapa. La conclusión puede celebrarse con un refrigerio.

 


 

 

Juan José Genovard Clar, M.SS.CC.