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TALLER DE FORMACIÓN DE EQUIPOS
PRIMERA ETAPA: LAS RELACIONES

Tema 7
COMPARTIR ASPIRACIONES Y NECESIDADES
1. Motivación
Luego de aceptarse
como personas al compartir los valores, nace un respeto por el
significado de la vid. Ahora, al compartir las aspiraciones y las
necesidades se manifiesta un aspecto de la dirección que quieren
tomar las personas en sus vidas y de cómo los valores conforman
las aspiraciones. También aprendemos a acogernos y respetarnos
mutuamente al descubrir el significado de nuestra vida, mientras
compartimos aspiraciones y necesidades.
Es importante tener
en cuenta las aspiraciones y necesidades como expresión del ser de
la persona.
Ciertos patrones de
motivación llevan a las personas a satisfacer determinadas
aspiraciones y necesidades antes que otras. Estos patrones se
suceden a lo largo de la vida de modo ascendente y en progreso.
Cuando las necesidades o aspiraciones de un nivel quedan
satisfechas, la persona se siente motivada a satisfacer las
necesidades del siguiente nivel. Si las necesidades de cierto
nivel no quedan satisfechas la persona queda frenada en este
nivel, aunque siga avanzando en los otros aspectos de su
crecimiento.
Puede crecer en el
aspecto físico, intelectual o profesional, de acuerdo con su edad
cronológica, pero en su aspecto de su vida, por ejemplo, el
emocional, queda frenado en otro nivel. La persona siente la
urgencia de las necesidades no satisfechas y lo revela, muchas
veces de modo inconsciente, en emociones desproporcionadas o en
conductas que son incongruentes con las expectativas del ambiente.
Es importante que la
persona pueda reconocer estas necesidades no satisfechas y se haga
responsable de esas carencias. Es decir, tiene que atender al
"niño" o "niña"
emocional que quedó parcialmente insatisfecho/a. De lo contrario
buscará depender de otras personas para que éstas remedien unas
carencias y necesidades que solamente ella misma puede satisfacer.
Cuando la persona
resuelve satisfactoriamente las distintas etapas de su vida, a la
vez que eleva su autoestima, puede mantener viva la gama de
aspiraciones y necesidades de un modo equilibrado que colabora
positivamente a su comportamiento.
La persona que tuvo
sus necesidades satisfechas en el momento adecuado está mejor
equipada para manejar las diversas situaciones que se le presentan
en la vida ya que tendrá una variedad mayor de recursos
aprendidos.
Según Abraham Maslow,
estudioso de este campo, la escala de necesidades y aspiraciones,
que él colocó en forma de pirámide, es la siguiente, comenzando
con la base de la pirámide:
Las necesidades
fisiológicas:
Las necesidades
fisiológicas más significativas son el hambre, la sed y la
necesidad de abrigo y de cobijo, de afecto primario y de
sexualidad generativa. Para el niño/a son también especialmente
importantes las respuestas y caricias maternales, el contacto
físico de la madre, el sueño y el descanso.
Las necesidades
de seguridad:
La necesidad de
seguridad implica la respuesta del niño/a o del adulto ante el
peligro, la amenaza o la novedad. Los eventos de enfermedad o los
sucesos extraordinarios pueden ser generadores de inseguridad.
También puede serlo la falta de una estructura u organización en
la que encuentra protección. Para el niño/a las peleas de los
padres, la agresión física, los castigos inapropiados, el rechazo,
el divorcio o la muerte son situaciones generadoras de
inseguridad.
Las necesidades
de aceptación social:
Habiendo satisfecho
la necesidad del afecto primario y de la seguridad básica, en este
momento se manifiesta la tendencia natural al reconocimiento
recíproco, a la inclusión que le permite una tranquilidad afectiva
de pertenecer. Esta necesidad a veces se manifiesta negativamente
en estilos de relación co-dependiente y
  formas
de comunicación manipulativas. En este momento la identificación
con un grupo es su continente de referencia social.
Las necesidades
de estima:
La persona tiene
necesidad de auto-respeto, de auto-aprecio y del respeto y aprecio
de otros. Como expresiones del primer grupo está el deseo de
poder, de realización, de ser útil, de valer, de suficiencia, de
competencia, de confianza frente al mundo, de independencia y de
libertad. La no-satisfacción de estas necesidades produce
sentimientos de inferioridad, de debilidad o impotencia que pueden
dar lugar al desánimo y la frustración.
Como expresiones del
segundo aspecto podemos considerar el deseo de prestigio, de
reconocimiento, de atención, de importancia y de aprecio. La
frustración de estas necesidades incide en la percepción que la
persona tiene de sí misma de cara a los demás y por consiguiente
en la satisfacción y estabilidad del primer grupo.
En este nivel surge
el amor como referente tanto para sí mismo, como para los demás, a
quienes reconoce como autónomos y dignos de amar y ser amados.
Las necesidades
de auto-realización:
Esta es la necesidad
que tiene el ser humano de desarrollar todo su potencial y de
llevar a cabo todas sus posibilidades. Tiene que ver con el deseo
de llegar a ser cada vez más lo que uno es.
La forma específica
en que se tenderá a satisfacer estas necesidades puede variar
mucho: desde la expresión artística, a la realización creativa;
desde la realización de algo importante a favor de los demás,
hasta las experiencias espirituales y, en particular, la
experiencia mística.
Es importante
recalcar que aunque la satisfacción de las necesidades de un nivel
llevan a la persona a interesarse por el siguiente, todos los
niveles se manifiestan en diferentes momentos de la vida de una
persona, dependiendo de las experiencias que va viviendo y la
gradación de cada nivel.
Por ejemplo, en cuanto al amor: desde el amor primarios propio de
las necesidades básicas, hasta el gratuito y desinteresado propio
de la etapa de auto-realización, existen gradaciones que la
persona va manifestando de modos diferentes a través de su
desarrollo.
2. Reflexión personal
El facilitador
invita a los participantes a reflexionar por unos momentos sobre
las siguientes preguntas:
¿Cuáles son tus tres
principales aspiraciones o necesidades en este momento de tu vida?
¿Con qué sueñas en
la vida?
¿Cómo quieres que
sea tu vida en el futuro?
¿Qué es lo que más deseas y por lo que quisieras ser recordado/a
después de tu muerte?.
3. Comunicación en grupo
Se designa al que
está de frente al que habla para que, en su momento y en grupo,
hagan la paráfrasis de lo comunicado por su compañero/a. La
paráfrasis esta vez se hará completando las siguientes frases:
"Tus aspiraciones
o necesidades principales en este momento son...
"Lo
que más deseas y por lo que quisieras ser recordado...
Se designa a alguna
persona para que tome nota de las aspiraciones y necesidades que
aparecen repetidamente a lo largo de la dinámica.
Se inicia la
comunicación (cada persona dispone de 5 minutos). Después de cada
intervención, se hace la paráfrasis.
Los participantes
dialogan, partiendo de la lista de aspiraciones y necesidades que
han salido y llegan a un consenso sobre:
¿Cuáles han sido las
necesidades y aspiraciones que más han aparecido en esta
comunicación?
¿Con cuáles de las necesidades, aspiraciones y deseos expresados
se siente identificado el grupo?
4. Oración: Motivación
bíblica
Motivación bíblica
El Reino de Dios se
distingue por la abundancia. Las parábolas del Reino anuncian un
ambiente de abundancia que se refleja en los temas preferidos de
Jesús: en los banquetes donde se invita a todos, en la siembra que crece sola, en la
recompensa recibida y no merecida, en la alegría compartida por el
retorno del hijo, en el hallazgo de la oveja perdida o la
recuperación de la moneda extraviada.
Este ambiente de abundancia tiene su razón de
ser en la misión de Jesús: "He venido para que tengan vida en
abundancia".
Escuchemos: Mc.
4,3-8
Se concluye con una oración común. Luego cada uno dice al otro lo
que espera y necesita de él o ella. Luego se dan un abrazo de paz
5.
Evaluación
¿Cómo nos sentimos?
¿Qué significado tiene lo que hemos hecho?
¿Cuáles son las aplicaciones posibles de la sesión de hoy?
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