Con el corazón en la mano (bloc msscc)

 

 

 

11 mayo 2007

 

 

 

TALLER DE FORMACIÓN DE EQUIPOS


 

PRIMERA ETAPA: LAS RELACIONES

 

 

 

 

 

Tema 7


COMPARTIR ASPIRACIONES Y NECESIDADES

 

 

1. Motivación

 

Luego de aceptarse como personas al compartir los valores, nace un respeto por el significado de la vid. Ahora, al compartir las aspiraciones y las necesidades se manifiesta un aspecto de la dirección que quieren tomar las personas en sus vidas y de cómo los valores conforman las aspiraciones. También aprendemos a acogernos y respetarnos mutuamente al descubrir el significado de nuestra vida, mientras compartimos aspiraciones y necesidades.

 

Es importante tener en cuenta las aspiraciones y necesidades como expresión del ser de la persona.

 

Ciertos patrones de motivación llevan a las personas a satisfacer determinadas aspiraciones y necesidades antes que otras. Estos patrones se suceden a lo largo de la vida de modo ascendente y en progreso. Cuando las necesidades o aspiraciones de un nivel quedan satisfechas, la persona se siente motivada a satisfacer las necesidades del siguiente nivel. Si las necesidades de cierto nivel no quedan satisfechas la persona queda frenada en este nivel, aunque siga avanzando en los otros aspectos de su crecimiento.

 

Puede crecer en el aspecto físico, intelectual o profesional, de acuerdo con su edad cronológica, pero en su aspecto de su vida, por ejemplo, el emocional, queda frenado en otro nivel. La persona siente la urgencia de las necesidades no satisfechas y lo revela, muchas veces de modo inconsciente, en emociones desproporcionadas o en conductas que son incongruentes con las expectativas del ambiente.

 

Es importante que la persona pueda reconocer estas necesidades no satisfechas y se haga responsable de esas carencias. Es decir, tiene que atender al "niño" o "niña" emocional que quedó parcialmente insatisfecho/a. De lo contrario buscará depender de otras personas para que éstas remedien unas carencias y necesidades que solamente ella misma puede satisfacer.

 

Cuando la persona resuelve satisfactoriamente las distintas etapas de su vida, a la vez que eleva su autoestima, puede mantener viva la gama de aspiraciones y necesidades de un modo equilibrado que colabora positivamente a su comportamiento.

 

La persona que tuvo sus necesidades satisfechas en el momento adecuado está mejor equipada para manejar las diversas situaciones que se le presentan en la vida ya que tendrá una variedad mayor de recursos aprendidos.

 

Según Abraham Maslow, estudioso de este campo, la escala de necesidades y aspiraciones, que él colocó en forma de pirámide, es la siguiente, comenzando con la base de la pirámide:

 

Las necesidades fisiológicas:

Las necesidades fisiológicas más significativas son el hambre, la sed y la necesidad de abrigo y de cobijo, de afecto primario y de sexualidad generativa. Para el niño/a son también especialmente importantes las respuestas y caricias maternales, el contacto físico de la madre, el sueño y el descanso.

 

Las necesidades de seguridad:

La necesidad de seguridad implica la respuesta del niño/a o del adulto ante el peligro, la amenaza o la novedad. Los eventos de enfermedad o los sucesos extraordinarios pueden ser generadores de inseguridad. También puede serlo la falta de una estructura u organización en la que encuentra protección. Para el niño/a las peleas de los padres, la agresión física, los castigos inapropiados, el rechazo, el divorcio o la muerte son situaciones generadoras de inseguridad.

 

Las necesidades de aceptación social:

Habiendo satisfecho la necesidad del afecto primario y de la seguridad básica, en este momento se manifiesta la tendencia natural al reconocimiento recíproco, a la inclusión que le permite una tranquilidad afectiva de pertenecer. Esta necesidad a veces se manifiesta negativamente en estilos de relación co-dependiente y formas de comunicación manipulativas. En este momento la identificación con un grupo es su continente de referencia social.

 

Las necesidades de estima:

La persona tiene necesidad de auto-respeto, de auto-aprecio y del respeto y aprecio de otros. Como expresiones del primer grupo está el deseo de poder, de realización, de ser útil, de valer, de suficiencia, de competencia, de confianza frente al mundo, de independencia y de libertad. La no-satisfacción de estas necesidades produce sentimientos de inferioridad, de debilidad o impotencia que pueden dar lugar al desánimo y la frustración.

Como expresiones del segundo aspecto podemos considerar el deseo de prestigio, de reconocimiento, de atención, de importancia y de aprecio. La frustración de estas necesidades incide en la percepción que la persona tiene de sí misma de cara a los demás y por consiguiente en la satisfacción y estabilidad del primer grupo.

En este nivel surge el amor como referente tanto para sí mismo, como para los demás, a quienes reconoce como autónomos y dignos de amar y ser amados.

 

Las necesidades de auto-realización:

Esta es la necesidad que tiene el ser humano de desarrollar todo su potencial y de llevar a cabo todas sus posibilidades. Tiene que ver con el deseo de llegar a ser cada vez más lo que uno es.

La forma específica en que se tenderá a satisfacer estas necesidades puede variar mucho: desde la expresión artística, a la realización creativa; desde la realización de algo importante a favor de los demás, hasta las experiencias espirituales y, en particular, la experiencia mística.

Es importante recalcar que aunque la satisfacción de las necesidades de un nivel llevan a la persona a interesarse por el siguiente, todos los niveles se manifiestan en diferentes momentos de la vida de una persona, dependiendo de las experiencias que va viviendo y la gradación de cada nivel.

Por ejemplo, en cuanto al amor: desde el amor primarios propio de las necesidades básicas, hasta el gratuito y desinteresado propio de la etapa de auto-realización, existen gradaciones que la persona va manifestando de modos diferentes a través de su desarrollo.

 

 

2. Reflexión personal

 

El facilitador invita a los participantes a reflexionar por unos momentos sobre las siguientes preguntas:

 

¿Cuáles son tus tres principales aspiraciones o necesidades en este momento de tu vida?

¿Con qué sueñas en la vida?

¿Cómo quieres que sea tu vida en el futuro?

¿Qué es lo que más deseas y por lo que quisieras ser recordado/a después de tu muerte?.

 

 

3. Comunicación en grupo

 

Se designa al que está de frente al que habla para que, en su momento y en grupo, hagan la paráfrasis de lo comunicado por su compañero/a. La paráfrasis esta vez se hará completando las siguientes frases:

 

"Tus aspiraciones o necesidades principales en este momento son...

"Lo que más deseas y por lo que quisieras ser recordado...

 

Se designa a alguna persona para que tome nota de las aspiraciones y necesidades que aparecen repetidamente a lo largo de la dinámica.

 

Se inicia la comunicación (cada persona dispone de 5 minutos). Después de cada intervención, se hace la paráfrasis.

 

Los participantes dialogan, partiendo de la lista de aspiraciones y necesidades que han salido y llegan a un consenso sobre:

 

¿Cuáles han sido las necesidades y aspiraciones que más han aparecido en esta comunicación?

¿Con cuáles de las necesidades, aspiraciones y deseos expresados se siente identificado el grupo?

 

 

4. Oración: Motivación bíblica

 

Motivación bíblica

 

El Reino de Dios se distingue por la abundancia. Las parábolas del Reino anuncian un ambiente de abundancia que se refleja en los temas preferidos de Jesús: en los banquetes donde se invita a todos, en la siembra que crece sola, en la recompensa recibida y no merecida, en la alegría compartida por el retorno del hijo, en el hallazgo de la oveja perdida o la recuperación de la moneda extraviada.

 

Este ambiente de abundancia tiene su razón de ser en la misión de Jesús: "He venido para que tengan vida en abundancia".

 

Escuchemos: Mc. 4,3-8

 

Se concluye con una oración común. Luego cada uno dice al otro lo que espera y necesita de él o ella. Luego se dan un abrazo de paz

 

 

5. Evaluación

 

¿Cómo nos sentimos?

¿Qué significado tiene lo que hemos hecho?

¿Cuáles son las aplicaciones posibles de la sesión de hoy?

 


 

 

Juan José Genovard Clar, M.SS.CC.