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Del Yo |
Cada persona acoge la
invitación que se le hace, sintiéndose interpelada por la realidad a
la que se le llama a servir. |
Cada persona se siente
acogida, respetada e invitada a abrirse y a participar en el proceso
de crecimiento del grupo. |
Cada persona discierne
su vocación a este equipo y opta por integrarse en él. |
Cada persona valora la
planificación, tiene definida su tarea, y se siente a su vez
comprometida y corresponsable con la acción planificada. |
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Del Nosotros |
El nuevo grupo toma la
decisión de vivir el proceso de crecimiento hasta convertirse en
equipo. |
Se da entre los
participantes un clima de comunicación que crea redes de
interrelación y da consistencia al grupo. |
El grupo define su
misión como equipo y se compromete a realizarla de modo orgánico y
planificado. |
El equipo diseña la
planificación de su trabajo y de su vida y es consciente de su
ubicación en el contexto eclesial y social. |
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De los Destinatarios |
Se define en sus
primeros rasgos la realidad a la que el grupo fue llamado a servir y
éste a su vez, se siente atraído por este servicio. |
Los participantes
entran en comunicación ocasional con las personas del ambiente de
servicio. |
El grupo define su
ámbito de acción, identifica las necesidades de las personas del
ambiente identificado y precisa el alcance de su misión. |
El equipo se ha
incluido e integrado a la realidad de los destinatarios en la
realización de la misión abierto a la colaboración con otras
entidades que busquen el mismo objetivo. |